agosto 10, 2008

CASO FERNANDO MARTI: DE SECUESTRADORES Y ASESINOS.


NOSOTROS TAMBIEN
CONDENAMOS LA IMPUNIDAD Y LA VIOLENCIA...
PERO DE LOS HARP HELU
QUE A DIARIO ASESINAN Y SECUESTRAN NUESTRAS VIDAS.

Hace algunos días nos amanecimos todos con la noticia de que un joven de 14 años había sido encontrado muerto (en avanzado estado de descomposición) en la cajuela de un automóvil. Que se trataba de Fernando Marti, hijo del dueño de las tiendas de deportes Marti, quien había sido secuestrado y asesinado por sus captores.
Como cualquier persona (iba a escribir ciudadano de a pie, pero me percate a tiempo de que, al igual que todos, no soy ciudadano ni de a pie ni de ninguna especie) me pareció una barbaridad que se secuestre y asesine una persona, y mas si se trata de un joven de 14 años.


Sin embargo (no me acuerdo si este mismo día o al siguiente) otro hecho, ligado al anterior, me hizo (y no tengo empacho en decirlo) arrepentirme de esta primera reacción en caliente… y es que me “reventó” que, en todos los periódicos de circulación nacional (y quizás también en los regionales), se le diera tanta importancia a la carta publicada por el señor Alfredo Harp Helú.


Para mi esta carta abierta era y es ¡¡el colmo de la hipocresía!!.


Mezclado en el cuerpo de la misma una frase en particular me revolvió el estomago: “Dinero. ¡Qué poco valor puede tener el dinero si la vida de un ser humano está en juego!”… y si esta frase me revolvió el estomago la que cerraba la carta me hizo vomitar (aclaro que en sentido figurado): “Condenamos la impunidad y la violencia”.


El colmo de la hipocresía y el fariseísmo.


Porque en fin… ¿Quien es el señor Alfredo Harp Helú?.


Nada menos que el ex dueño de Banamex, el mayor banco mexicano antes de su compra por el Citigroup (venta por la cual, sea dicho de paso, parece que no pago ni un solo centavo de impuestos en prejuicio de la hacienda nacional). En el año 2005, en la famosa lista de Forbes de los hombres mas ricos del mundo ocupaba el rango 413, con la nada despreciable suma de 1.6 billones de dólares (cuando en México se estima que 18 millones de personas viven en situación de extrema pobreza, definida esta como el vivir con menos de un dólar diario). También es el dueño de Avantel la segunda empresa mexicana de telecomunicaciones después de Telmex, empresa cuyo dueño es su primo Carlos Slim Helú, quien ocupa hoy en día el primer lugar de dicha lista de Forbes. Podemos agregar que como todo buen “ricachón” que se respeta, cuida su buena consciencia encabezando su propia fundación filantrópica (lo cual como todos sabemos, además de su aspecto caritativo tiene una finalidad eminentemente fiscal).


Pues bien… resulta que el señor Harp Helú, con los de su misma calaña, secuestran y matan diariamente con la mas total impunidad. No solo con la mas total impunidad, sino que se les considera como los verdaderos héroes de estos tiempos modernos en los cuales las mayores virtudes y los mayores valores son los que se desarrollan en el campo de la economía, en el cual se compite para ser el que tiene las mayores aptitudes y obtiene los mejores resultados para “triunfar” aplastando y aniquilando a los rivales, sean empresas o naciones con todo y sus empleados o habitantes.


En su conjunto, estos señores, magnates que se enriquecen sobre la miseria de los demás, matan a diario, no decenas, no centenas, sino miles de personas… por desnutrición crónica (dicho mas claramente y sin tapujos, de hambre), por enfermedades (que en otras latitudes se consideran como benignas e inofensivas) y en conflictos armados que se libran (con la sangre de los demás) con el único propósito de defender sus intereses e incrementar su poderío.


En su conjunto, estos señores, secuestran a diario, no decenas, no centenas, no miles, sino millones de seres humanos… a quienes, no solo en el trabajo sino en a lo largo de toda su vida, les roban su existencia, su humanidad, para rebajarlos a simples seres cuyo único propósito viable es el de la sobrevivencia física y el deambular en este mundo sin “alma” desde su nacimiento hasta su muerte en una espantosa miseria “espiritual” (obviamente no en el sentido religioso sino en lo que hace precisamente que un ser sea humano y no animal, el uso y disfrute de las capacidades del intelecto así como de los valores de vida tales como la libertad, la justicia, la armonía).


Así que, por favor, el señor Alfredo Harp Helú no nos venga con que condena la impunidad, de la cual el y sus semejantes disfrutan a perpetuidad, ni la violencia que el y sus similares ejercen diariamente… cuando la única razón de su llanto no es la desgracia y el dolor sufridos por algunos de sus iguales, sino aportar su granito de arena a la “política de defensa y salvaguarda de la seguridad” brutalmente amplificada desde el 2001 en México y a nivel mundial, con el único y verdadero objetivo de proteger sus intereses de los posibles ataques de quienes podrían ya no estar dispuestos (algunos ya no lo están) a aguantar sus criminales fechorías.

agosto 05, 2008

ENALTECIENDO AL TERRORISMO


Iñaki de Juana Chaos es un miembro de ETA que en su momento fue condenado a 3,000 años de cárcel por 25 asesinatos que se le imputaron. De estos 3,000 años cumplió 18 al término de los cuales, de acuerdo con las leyes españolas de aquel entonces, se le puso en libertad.
A su salida del centro penitenciario, fue juzgado por otro delito -enaltecimiento del terrorismo y amenazas- por unas cartas suyas publicadas en el diario Gara. El Supremo le impuso una pena de tres años. Al haber purgado esta pena, se le acaba de dejar nuevamente en libertad.
Apenas con un pie en la calle al tal Iñaki se le ocurrió mandar, al diario Gara, una nueva carta dirigida a los asistentes al homenaje que se le tributó el sábado a su salida de prisión. Carta en la cual aseguraba que el fallecido Txomin Iturbe, número uno de ETA en los años ochenta, era "un gran hombre" y "amigo de este pueblo".
Pues bien el juez de la Audiencia Nacional Pablo Ruz ha abierto nuevas diligencias pretendiendo averiguar si con este mensaje Juana de Chaos incurrió de nuevo en el delito de enaltecimiento del terrorismo.

Soy ciudadano francés y no se si las leyes españolas se aplican a cualquier persona independientemente de cual sea su nacionalidad… y como no tengo la menor idea de quien era el tal Txomin Iturbe, como tampoco tengo especial simpatía por ETA… me permito decir que Bin Laden “era y es un gran hombre” (lo piense o no, para el caso, es irrelevante). Por lo que espero que algún juez español, francés, gringo, o de cualquier otra nacionalidad, tenga a bien abrir alguna diligencia en mi contra para averiguar si tal afirmación se puede considerar como un enaltecimiento del terrorismo… y en caso de ser así, aplicarme la pena correspondiente. La cual según el articulo 578 del Código penal español es de uno a dos años de cárcel… suponiendo así mismo que en el caso de la “justicia buschiana” lo mas indicado seria mandarme a Guantánamo.

En todas las constituciones de los países pretendidamente democráticos, en alguno artículo se garantiza la libertad de opinión… y en casi todos estos Estados hay mil maneras y argucias legaloides para restringir esta a su más minima expresión posible.

“Nada es sagrado, todo puede decirse. Cada quien tiene derecho de expresar y profesar a titulo personal cualquier opinión, cualquier ideología, cualquier religión. Ninguna idea es censurable, ni la mas aberrante, ni la mas odiosa.” Raoul Vaneigem.

“No comparto lo que expresas, sin embargo luchare siempre para que puedas seguir manifestándolo libremente.” Voltaire.

“El mundo es habitable solo a la condición de que nada sea respetado.” Georges Bataille.

julio 20, 2008

¡NO VOTES... RESISTE!


Si fuese posible cambiar la vida mediante el voto…
hace mucho tiempo
que las elecciones estarían prohibidas.

El votar no consiste en la elección, en tiempos y espacios predeterminados, de quien o quienes, pretendiendo representarme, tomaran en mi lugar las decisiones que construyen la comunidad de la cual formo parte (mas como producto de la casualidad que por decisión propia)… ¡NO!... el único voto “con sentido ciudadano” no es mas que una de las múltiples modalidades mediante las cuales yo, al igual que todos mis iguales, decido del como, cuando, donde y porque de todo lo que constituye el lazo(*) humano, social y político, que libremente me une a todos y cada uno de mis iguales…
y si en la construcción de estos lazos comunitarios decidimos que, como parte de la “materialización”, o inclusive “institucionalización”, de esta libre asociación, es necesario elegir algunos de nosotros para integrar diversas instancias administro-gubernativas, encargadas de la implementación de las decisiones tomadas por mi y mis iguales, estos no serán mas que los mandatarios de quienes habremos previamente tomado las decisiones… los cuales en todo momento y lugar deberán de rendirnos cuenta de su actuar y podremos destituir, sin mas tramites que la expresión de nuestra voluntad (**). Lo que los zapatistas de hoy llaman bellamente el "mandar obedeciendo".

¿¡Utopia!?... seguramente si sigues votando para escoger quien te someterá a su voluntad y sus intereses.
Quizás no… si estando a tu alcance, decides luchar y resistir participando de la destrucción (o deconstrucción) del principio de dominación que quiere que unos pocos manden y muchos otros obedezcan… porque… si EL manda es porque TU obedeces.

La fractura no se encuentra entre el rico y el pobre, el explotado y quien lo explota… estas no son mas que consecuencias de la originaria partición… entre quien ejerce la dominación y quien se somete, voluntariamente o no, a esta.
Si bien es cierto que la dominación económica y la dominación política se retroalimentan una con otra… dominación son tanto la una como la otra.

Si luchas por liberarte de la sumisión… en esta resistencia… rehúsate a ejercer la dominación.
De lo contrario la lucha por el sueño libertario se vera engullida por la pesadilla de la lucha por el poder. Como en la Revolución francesa, la Comuna de Paris o el corto verano libertario español del 36… a la hidra quizás logres cortarle una cabeza pero solo será para que crezca otra…. y otra…. y otra.

(*) Traducción literal del termino francés “lien” que en sociología designa el conjunto de las relaciones, representaciones, valores, etc. que unen los individuos pertenecientes a una misma colectividad.
(**) No se trata de integrar un gobierno ni mucho menos una administración de expertos, sino de escoger quienes elegidos por sus iguales servirán de enlace entre los distintos eslabones de la estructura constitutiva de la libre asociación.

julio 18, 2008

DE COHERENCIAS

caricatura de "el roto".

julio 12, 2008

BUSCANDO RESPUESTAS


Hoy es sábado. Como todos los sábados, desde hace muchos años, desde siempre, toda la familia se reunirá en casa de uno de los hijos. Hoy le toca a Jaime, el próximo sábado a Marina y el siguiente a Carlos. En realidad tendría que nombrar a Maite, Marina y Simone… después de todo son ellas, las mujeres, quienes preparan la comida y tienen que cumplir con su rol de anfitrionas. Pero dos, al igual que quien esto escribe, en alguna medida son ajenas a la familia. Son las nueras y el yerno. Años atrás Emiliana (a quienes todos, por algún motivo que me es desconocido, nombran cariñosamente Lala), la mama, la abuela y desde hace algunas semanas la bisabuela, participaba también de este rol en tanto que cocinera y anfitriona. Hoy cargando con los achaques de la edad, su rol se limita al de invitada de honor… cada día mas ausente, por su sordera pero también por su inexorable alejamiento de este mundo… abrazada por sus recuerdos. Sobre todo desde que su esposo se le adelanto, hace algún tiempo.

Esta comida sabatina, al igual que las vacaciones de Navidad, son un ritual al que todos tienen, tenemos, la obligación de asistir. Algunos participan, otros no, pero todos asisten. Los mas chicos todavía no se sientan a la mesa… por falta de espacio… y por chicos. Pero a medida que crecen se acercan. Todavía no comen, pero ya se sientan al lado de los comensales. De preferencia sus padres. Primero escuchan pero poco a poco participan de la convivencia, toman la palabra… y claro, al ser el futuro de la familia cuando otros empiezan a ser el pasado, se les escucha cada día con mas atención. Se van ganado su lugar en la tradición… el ritual.

Pues hoy, resulta que mis dos hijos… ya en edad de sentarse a comer desde hace algún tiempo… no asistirán al sabatino ritual. Tuvieron la ocurrencia (algunos dirán la osadía) de hacer caso omiso de esta sana costumbre para ir a casa de Roberto.
Roberto, el ausente, el desconocido del que no se habla pero esta en la mente de todos, quien desde lo lejos… no solo empieza a minar la concordia familiar… sino el personaje de quien se sospecha pueda envenenar la mente de los sobrinos y nietos mas grandes. El papa, quien esto escribe, no vislumbra tal peligro (mas adelante veremos porque) y la mama tiene sus dudas pero se las guarda.
Y es que el tal Roberto esta iniciando al mas grande a la “tradición maya”, y este hoy se lleva a su hermano menor para que conozca al tal Roberto y se haga una idea de lo que es la tan nombrada… pero desconocida de todos… tradición maya.
Sea lo que sea, todos temen por la perdida del alma atea de la inocente victima. Es que en esta familia, todos somos, hemos sido (y esperamos que sigamos siendo) ateos de pura sepa. Si tengo mis dudas a cerca del ateismo de algunos, de lo que si no hay la menor duda es de su anticlericalismo. Y esta muy bien, yo mismo soy profundamente anticlerical y agnóstico. Abriendo un paréntesis… puede ser que exista una pequeña diferencia entre ser ateo y agnóstico, pero para el caso es lo mismo. Digamos simplemente que el ateo niega la existencia de Dios, cuando el agnóstico considera inaccesible para su entendimiento la noción de lo absoluto, el fundamento de la deidad.
Habiendo cerrado este paréntesis… la “tradición maya”, ninguno de nosotros sabe lo que es, ni tiene la mas remota idea… pero, eso si, suena a religión. El peligro esta en casa… y faltando todavía algunas horas para el ritual (eso de “ritual” también me suena a un origen que de alguna manera tiene que estar emparentado con lo religioso) no se cual será la reacción de la familia (o cual ha sido desde que saben de la ausencia de mis hijos y el motivo de la misma) pero me lo imagino… creo que sin muchas probabilidades de que me equivoque. Rechazo, preocupación… quizás declarado y expresado, quizás silencioso, casi seguramente silencioso (diplomacia o salvaguarda de la unidad familiar obliga)… pero eso si seguro rechazo y sincera preocupación.

Como de costumbre… en pos de la armonía familiar y porque me considero incapaz de hilvanar mas de tres palabras seguidas en publico… escuchare esta explicita reprobación o la sentiré en el pesado y espeso silencio… pero no diré esta boca es mía.

Pero si puedo permitirme imaginar cual seria mi contribución a este interesante debate… en caso de que se diera y me atreviera a ser participe de el.

Recurriendo a mis vicios de ex periodista, empezaría con el encabezado: “buscando respuestas… ejerciendo su libertad”.

Siendo la introducción (o puesta en escena) todo lo escrito hasta ahorra, vamos directamente al desarrollo de la exposición.

Parte una. En busca de una respuesta.
Mis hijos, al igual que ustedes, al igual que yo, son unos animales… vertebrados y mamíferos diría la bióloga de la familia… pero miembros de pleno derecho del reino animal. Con una pequeña (o grande si quieren) diferencia en relación a la vaca, el perro o el simio… la consciencia. Resulta que tienen (lejos de mi pensar que alguna desconocida entidad se las dio) la capacidad de pensar. Consciencia y capacidad de pensar (quizás casi lo mismo, pero no lo mismo) que los lleva a hacerse preguntas, a preguntar… y por lo mismo a buscar respuestas.
Se que mucho prefieren no preguntar… y mucho menos buscar respuestas. Por lo general se considera tal ejercicio como un pasatiempo para vagos e ilusos… además de ser potencialmente peligroso… primera razón, por lo general inconfesada, por evitar a toda costa hacerlo.
Sin embargo (o por lo menos es lo que creo), solo ejercemos nuestra humanidad haciéndonos, haciendo, preguntas… y esforzándonos en tratar de contestarlas. Bueno… no solo… pero si es una condición primera.
Y la pregunta mas importante, la mas básica, mas elemental, de la cual se derivan todas las demás… pero también la mas difícil de contestar… es ¿Por qué hay algo, en vez de que no haya nada?. Es la pregunta que todo ser que se dice o se pretende humano, se hace y contesta, simplemente existiendo… la respuesta que funda y expresa su existencia (lo lleva del ser, nacer y vivir al existir) en tanto que ser en su unicidad y ser social.
Algunos no aceptan (no se conforman con) la respuesta que les brinda su vida en este tiempo y este espacio, buscan respuestas mas allá de estos tiempo y espacio en los cuales no “encajan”, se sienten sin vida, afectados por un vacío (una falta o ausencia de ser) que necesitan llenar con algo mas que lo que su “entorno” les ofrece.
A mi entender (a falta de preguntar… y no tengo la mas remota intención de hacerlo) esta es la búsqueda que Xavier emprende acercandose a la “tradición maya”.

Parte dos: Ejerciendo mi libertad…. respetando la de los demás.
¿Por qué no preguntar? Simplemente porque soy (o por lo menos he pretendido serlo, sin lograrlo siempre) respetuoso de su libertad.
Mi sentir (mi convicción) es que todo ser humano tiene el derecho a ejercer su libertad, en la mas absoluta libertad. ¡Vaya construcción tautológica!. La libertad es sin duda uno de los principios, los fundamentos mismos, de la humanidad del ser. Quien no es libre, o mejor dicho no ejerce su libertad (ser libre no depende únicamente de uno mismo… ejercerla muchas veces si) difícilmente puede considerarse a si mismo como un ser plenamente humano… siempre tendrá algo de gregario. Será de la “raza” de los sumisos… se puede ser parte de los dominados sin serlo de los sumisos.
Para mi el único limite a la libertad del ser humano (en tanto que individuo como en tanto que ser miembro de la comunidad) es la libertad de los demás. Mientras mi libertad no niegue la de los demás, puedo hacer lo que me parezca, debo poder hacer lo que quiera.
Por esto puedo estar en total desacuerdo con el comportamiento, la actitud, el accionar de alguna persona (con mayor razón si es alguien que quiero) y sin embargo no me reconozco el derecho a prohibirle dicho accionar, ni siquiera a condenarlo. Obviamente (¿Por qué obviamente?) me reconozco el derecho a disentir, a expresarle mi desacuerdo, incluso a enojarme con el y hacerle sentir mi molestia, pero nunca a emplear argumentos o comportamientos de autoridad que impliquen sumisión. Juzgar si… condenar nunca.
No aceptar la sumisión, no ejercer la dominación. Si esta “regla de oro” (por lo menos para mi) es difícil de seguir en las relaciones sociales, por lo menos que se intente respetarla, cumplirla, en las relaciones con los seres mas cercanos, mas queridos.

Concluyendo.
Por esta sencilla razón (sencilla de expresar mas no tanto de cumplir) es que puedo hacerme preguntas en cuanto a la influencia de Roberto y la “tradición maya” sobre mi hijo… pero es un ser humano que como tal tiene la mas absoluta libertad de hacerse preguntas y buscar respuestas. No hay preguntas prohibidas… y menos respuestas que se puedan autoritariamente calificar de equivocadas… simplemente porque dicha respuesta no me parece… a mí… la correcta.
Si para el es la correcta, la que contesta de la mejor forma a su pregunta… que bueno… es mas, me alegro por el. Cuantos habemos que no encontramos respuestas y que tantos otros que ni siquiera se hacen preguntas.

junio 11, 2008

¡QUE TIEMPOS AQUELLOS!


Acuerdo de los Veintisiete para ampliar la semana laboral por encima de las 48 horas.

Tomado del periódico "El País" del 10/06/2008

La Unión Europea ha aprobado esta medianoche ampliar por encima de las 48 horas la semana laboral, un derecho social consagrado por la Organización Internacional del Trabajo (OIT) hace 91 años. Los ministros de Trabajo de los Veintisiete han dado luz verde a la propuesta de la presidencia eslovena que permitirá a cada Estado miembro modificar su legislación para elevar la semana laboral vigente de 48 horas hasta 60 horas en casos generales y a 65 para ciertos colectivos como los médicos.

Los miembros de la UE están divididos entre los que reclaman una mayor flexibilidad laboral, encabezados por Reino Unido y Alemania, y los que optan por acabar con las excepciones que permiten trabajar más de 48 horas semanales, liderados por España. El ministro español de Trabajo, Celestino Corbacho ha dicho que ampliar la jornada sería un "retroceso en la agenda social".

El opting out británico, que ha ejercitado el Reino Unido desde el año 1993 y permite que cada trabajador pueda pactar con su empresario "libremente" el tiempo de trabajo, se va a convertir en norma general europea. En cualquier caso, la directiva deberá ser aprobada por el Parlamento Europeo.

La iniciativa de aumentar la jornada laboral se encontraba paralizada desde hace tres años por la oposición de países como Francia, España e Italia, principalmente, que ejercían la minoría de bloqueo. Con la llegada de Silvio Berlusconi al poder, Italia fue la primera en abandonar el frente de la defensa del derecho social. Posteriormente, el presidente francés Nicolas Sarkozy y el premier británico Gordon Brown pactaron que si el Reino Unido apoyaba la reforma de las agencias de trabajo temporal, otra directiva que se discute paralelamente, Francia apoyaría el aumento de jornada.

España, por el contrario, mantiene su oposición a la directiva. Según el ministro de Trabajo, Celestino Corbacho, "supondría una regresión social". Con la nueva directiva de tiempo de trabajo se consagra el free choice, la libertad de elección del trabajador en materia de jornada. Los Estados miembros podrán modificar su legislación y permitir que los trabajadores alcancen acuerdos individuales con sus empresarios sobre la duración de la jornada, hasta un máximo de 60 horas semanales en los casos generales y de 65 en los casos especiales como los médicos. Este tiempo se computa como promedio durante tres meses, lo cual significa que las jornadas podrán alcanzar hasta las 78 horas.

Alejandro Cercas, eurodiputado socialista, considera que la directiva "supone un grave retroceso que convierte el derecho laboral europeo en un material de usar y tirar". "Es un precedente peligroso", añade, "que luego se puede aplicar a salarios y a condiciones de higiene y abre la puerta al dumping social". En su opinión, "dejar al trabajador que pacte a solas con el empresario es renunciar a toda la historia legal y de lucha social colectiva".

La directiva de la Unión Europea permitirá que el periodo inactivo de las guardias de los médicos no sea considerado tiempo de trabajo, en contra de lo que ha dictaminado el Tribunal de Justicia de la UE.
La Confederación Estatal de Sindicatos Médicos ha advertido de que si se aprueba la directiva podría convocarse una huelga en toda Europa.

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He aquí una muestra de las mas de 300 reacciones reportadas en el web del diario "El País".

Los políticos en Europa son meros títeres controlados por lobbies.

Que será lo siguiente? Eliminar las vacaciones? Jornadas de 14 horas? Esto suena a tiempos pre-leninistas. Increíble las vueltas que da la historia. Estamos volviendo a los comienzos de la revolución industrial en cuanto a derechos de los trabajadores. Y sin vaselina ni nada. Bueno si, la Eurocopa.

Después de esto ¿que nos va a quedar? ¿Dejarán a las empresas que nos bajen el sueldo unilateralmente?, ¿Dejarán de pagarnos las vacaciones?... Estamos perdiendo en poquísimo tiempo derechos que han costado siglos. Me gustaría ver las jornadas que hacen los que han votado a favor. De todos modos por desgracia, en España, el que no alargue la jornada laboral, y encima sin contraprestación, por lo menos un 20%, que tire la primera piedra...

Y las cadenas y grilletes nos los traemos de casa o nos las pone la empresa gratis?

No queríamos liberalismo pues toma liberalismo al estilo decimonónico, si ya las grandes empresas producen todo en países con nulos derechos laborales, ahora para competir hay que volver a la mina 14 horas diarias y los niños hasta 12 años 8 horas, sino al tiempo. De todas formas tampoco hay que rasgarse las vestiduras, aquí tenemos la costumbre de calentar la silla en la oficina 12 horas y tan panchos, a agachar la cabeza y pelotear por si acaso te ascienden a subjefecillo ayudante de segunda clase.

¿Dónde están los sindicatos?. ¿Qué dicen?. Hay silencios clamorosos.

Estos !!representantes¡¡ de los ciudadanos comunitarios, me temo que jamás han trabajado, viven de los presupuestos que nos esquilman miserablemente, y nos quieren devolver al siglo XIX, por favor paren este tren que me bajo, con la dictadura al menos sabíamos donde estaba el enemigo, ahora resulta que estos (demócratas) son peores, y además nos demuestran con sus propuestas, que además de parásitos son incompetentes. Salud.

¿Pactar libremente con el empresario? Será que el empresario ordena y el trabajador agacha la cabeza o se queda sin el curro... vamos para atrás señores

Claro, bla, bla, bla y luego si se hace una huelga general, vamos cuatro y el del tambor. Y luego se extrañan de este tipo de medidas... O acaso creen que los avances en materia laboral que se han conseguido a lo largo de los siglos se hicieron "pactando" con el empresario. Más bien hubo que arrancarlos a base de lucha. Pero hoy en día, sólo pensar que nos van a descontar el sueldo de un día nos da horror, aunque después nos lo estén quitando por todos lados con el empeoramiento de nuestras condiciones de trabajo. No nos da más allá que para pensar "si me descuentan un día, este mes no me da para comprarme X". Triste, pero real. Esta sociedad consumista nos tiene con la cabeza debajo de su pie.

A veces, solo fugazmente, cuanto echo de menos el muro de Berlín y todo lo que suponía de contrapunto. Estos mercaderes que gobiernan el mundo, están pidiendo una revolución a gritos, llegará un momento, que su propia codicia desencadene el desastre. Uno es cada día más comprensivo con los anarquistas.

A la calle YA! no os fiéis de los sindicatos porque están comprados.

HUELGA GENERAL YA!!.. Hay que acabar con la manipulación de los grandes capitales que habiendo más petróleo que hace 20 años lo venden el doble de caro...se han dado cuenta que pueden cerrar el grifo y venderlo como gotas de oro mientras no nos quejemos..Hay que organizarse y LUCHAR !!!...Huelga General YA!


Nos suben el euribor convirtiendo en prohibitivas nuestras hipotecas y nos endosaron el euro que dobló el precio de los alimentos. Pero qué buenos son que nos dejan trabajar más horas para que podamos pagarlo. Estamos tardando en salir a la calle.

HUELGA YA!!!!, estoy indignada! ¿Este es el famoso progreso? ¿Esto es la Europa de la "calidad de vida"? Mi padre, con 82 años, lloraba ayer al ver por el barro tanta lucha tirada por la basura.

Mucho hablar pero poco hacer... Hay que actuar ya, y no va a valer con un día o dos, esta lucha será muy larga, mas de lo que creemos.

España no voto a favor.. pero tampoco en contra... que manera de oponerse es esa???

Si al final dará igual, nos quedaremos currando lo que diga el jefe, como toda la vida

Estamos gobernados por las grandes empresas guerra al capitalismo!!!

El problema de la competencia con los países emergentes como China no se resuelve convirtiéndonos en chinos, sino no importando productos de aquellos países que exploten al trabajador. La globalización no se puede convertir ahora en una diosa a la que hay que ofrecer sacrificios humanos, como parece que nos quieren hacer creer.

La frase "free choice, libertad de elección del trabajador en materia de jornada" está a la altura de los "daños colaterales" o la "guerra humanitaria" cuanto menos. Hay que reconocer que los capitalistas son ingeniosos y saben como llevar a las masas. Pero bueno es lo que la gente vota y la democracia es soberana.

Defendimos nuestros derechos y privilegios olvidando que en otros países la gente pasaba calamidades por una distribución injusta de la riqueza. Los obligamos a trabajar en situación de esclavitud en "sus" países y en los "nuestros", y a nadie escandalizaba. Pensábamos que nuestro modo de vida estaba garantizado, y que el pequeño peaje que debíamos pagar era permitir que algunos se enriquecieran de forma desorbitada. Creímos que su progreso era el nuestro. Ahora su poder es tan grande que nos llevan a una globalización también de las condiciones de trabajo y esclavitud. Somos cooperadores necesarios de nuestra propia ruina, y todo gracias a nuestra falta de visión, a nuestro egoísmo y a nuestra incapacidad para ser consecuentes con lo que en un momento determinado defendimos para nosotros y negamos a los demás con nuestra indiferencia. Quizás no sea demasiado tarde para comprender lo que significa la sostenibilidad. Sobre todo implica ser conscientes de que nuestra actitud diaria, personal y colectiva, condiciona el funcionamiento de toda la sociedad. Algunos querrían volver atrás en el tiempo cuando todo era jauja y las urbanizaciones crecían por doquier y el trabajo no faltaba. Todavía no se han enterado de que ese fue el principio del fin. Lo que nos vendieron como desarrollo era todo lo contrario, la primera fase de nuestro sometimiento.

Alucino con el discurso ramplón de unos cuantos. ¿Cómo se puede llamar vagos a aquellos que lo único que quieren es tener tiempo en sus vidas para estar con sus hijos, pareja o amigos, para leer, ir al cine, en definitiva: para hacer uso de su condición de ser humano? Los que tengan complejo de animal de carga y no sepan qué hacer con su tiempo libre, están en su derecho de presumir de su animalidad, pero que no pretendan imponérnosla al resto de la humanidad. Está propuesta europea es un claro ejemplo de que la libertad y los derechos no se regalan, se pelean. Así que a ver si vamos espabilando todos un poco.

¡Hay que ser competitivos! Si seguimos como hasta ahora, las economías emergentes nos van a comer. Lo que hay que hacer es crear campos de trabajo para que no se pierda ni una hora de energía productiva en traslados y otras zarandajas. Tiempo de trabajo infinito. Eso sí, siempre que el trabajador esté de acuerdo (¡Más le vale!) Además, hay que adelantar la edad de inicio al trabajo. Una persona ya está preparada para trabajar, al menos a los 8 años (Siempre que ellos y sus padres estén de acuerdo (¡Más les vale!)

No nos han pedido opinión!!!! Los trabajadores somos nosotros!!!! Todos a protestar!!! A la calle!!!

Si ya que estamos... no dormimos y solamente trabajamos... Que es esto? Trabajar para vivir? o Vivir para trabajar? donde esta la vida social entonces? Me parece vergonzoso que aun haya gente que diga esas barbaridades.

La cuestión no es trabajar mas, es vivir mejor y con esta forma de vida nunca nos ira bien

Si trabajan más los que ya tienen empleo, lo que harán será destinar las horas extras a pagar el paro. Conclusión, lo mejor es estar en paro y cobrando el subsidio social que nos pagan los que trabajan.

Nos la van clavando poquito a poco, como quien no quiere la cosa... y el día menos pensado estaremos currando 60 horas semanales para pagar una hipoteca a 50 años por un piso de 40 metros cuadrados; con un hijo por familia (porque no habrá quien pueda mantener más). Eso sí: cochecito molón y pantalla de plasma para ver la liga. COMO NO NOS UNAMOS ESTAMOS PERDIDOS

Y de dónde va a salir el tiempo para la reflexión, para el enriquecimiento personal, para la familia, para la tertulia...., sólo habrá trabajo y para qué, para seguir consumiendo desmesuradamente? No entiendo de macroeconomía, pero añoro otras épocas en que había tiempo para todo aunque hubiera menos comodidades.

Una vergüenza, van a legalizar no pagar las horas extras, porque no van a subir los sueldos. ¿Negociación empresa-empleado? Vaya chufleo.

Y yo me digo, ¿qué jornadas laborales tienen los diputados? ¿Por qué dejamos nuestro futuro en manos de gente tan alejada de la realidad?

Cuando acuda a un hospital en estado grave y le atienda un médico que lleve trabajadas esa semana 65 horas y ese mismo día 22 continuadamente no le exija un buen hacer, ni responsabilidad, ni nada. No estará en condiciones de ser un buen médico.

¿Donde están los sindicatos? que despierten, ya tardan. Esto no se puede tolerar. Hay que parar Europa. Hay que echar a los eurodiputados a la calle. ¿Para cuando la primera huelga general europea?

La UE era, es y será una Unión de Empresarios, aunque os la hayan vendido como otra cosa. El que haya pensado que en una Unión de Empresarios los trabajadores tenían algo que ganar, y no mucho que perder, ha sido un iluso. Yo no, esto se venia venir, pero yo pagaré el pato de la "Unión", como todos. Trabajadores, bienvenidos de vuelta a la esclavitud sin máscara ni maquillaje. Como toda la vida.

Así será mi vida: 6:00 a.m. Me levanto, me ducho, una hora de coche y al tajo. 7:30 a.m. Llego al curro. 13:30 p.m. Descanso de una hora para la jalufa. 14:30 p.m. Vuelta al tajo. 19:30 p.m. Finalizo la jornada laboral y pa´casa. 20:30 p.m. Llego al hogar, ducha, cena y dos besos a los niños. 22:00 p.m. Totalmente sobao -ni crios, ni mujer, ni tv, ni lectura ni na de na- Todo esto de lunes a sábado, para que te levantes el domingo pensando que al día siguiente tienes que ir al tajo. Dios, que vida más gris.

"¿free choice, libertad de elección del trabajador en materia de jornada?" ¿Pero a qué prostitución del idioma estamos llegando? ¿Es el trabajador quién elige su jornada o el empresario el que la impone? Un siglo para conseguir derechos laborales y una noche para destruirlos. Ahí está: es el nuevo fascismo europeo: no utiliza cruces gamadas ni camisas negras; utiliza el terrorismo económico. Ahí están los nuevos führer: Sarkozy, Brown, Medvedev, Berlusconi... ¿Y nosotros? Nosotros saldremos a ka calle, claro, pero sólo si gana España en la Eurocopa.

Lógicamente tantas horas de trabajo será para pagarles el Salario a los Eurodiputados, crear mas Organismos Oficiales. Por favor Eurodiputados que no se les olvide homologar el látigo para darles en las espaldas, esto es muy importante, pero cuando el pueblo no aguante no va a respetar a nadie, no habrá lugar donde huir. Después no digáis que el pueblo esta salvaje cuando os cuelguen en un árbol, con la cabeza para abajo, aunque no valéis ni lo que vale una cuerda para colgaros. A lo mejor se hace la Cámara para provocar una inestabilidad en toda Europa, de forma encubierta, pues sobramos muchos. Vaya lió intencionado que vais a provocar, y si no lo provocáis es que ya no servís para nada. Serafines

La pregunta es: Por qué aprobar algo que el pueblo desaprueba? Si el pueblo de Europa no quiere incrementar la jornada laboral... por qué hacerlo?. Quién domina y a quién le beneficia esto?

Dejad que El Gran Hermano piense por nosotros. La culpa no es de ELLOS sino nuestra por comulgar con ruedas de molino.

Ejemplo: voluntariamente yo no trabajaré el máximo de horas que la ley consentirá que lo haga, voluntariamente mis compañeros de trabajo sí lo harán, voluntariamente mi jefe cuando tenga que decidir a quien suprime de la plantilla no lo tendrá difícil, o cuando necesite ascender a alguien voluntariamente no se lo pondré muy difícil. La mancha neo liberal se extiende por toda Europa y no sé que opciones tenemos de poder resistir el tirón.

Lo peor de todo esto es que se pretende dar carta de naturaleza a la negociación individual, siguiendo el viejo principio de "divide y vencerás", para robar a los trabajadores toda la fuerza de la negociación colectiva. ¿Alguien me puede decir dónde están y qué hacen los sindicatos europeos?

¿Trabajar para vivir, o vivir solo para trabajar?, conozco a gente que trabaja esas horas y mas, eso si ganan mucho dinero, pero no les envidio porque no les queda tiempo para vivir y solo se vive una vez, como dice un refrán no es mas feliz el que mas tiene, sino el que menos necesita, volver por decreto y a la fuerza al siglo diecinueve," ni hablar", conmigo que no cuenten.

A trabajar tío! que si no vienen los chinos (o los indios de la India) y nos comen vivos! a trabajar tío! que hicieron nuestros padres y nuestros abuelos? trabajar tío! que será de nuestro hijos y nietos trabajando 35 horas por semana? se los comerán los chinos (o los indios de la India). A trabajar tío! pero que pandilla de holgazanes este Zapatero e compañía! a trabajar tío!

No pienso ser un esclavo antes me hecho al monte.

"Produzca más, invirtiendo (y/o pagando) menos dinero. Práctica un nuevo retroceso y la confirmación de la claudicación absoluta del poder político frente al poder empresarial. Es vergonzosa la actitud de la UE, dogmatizando y haciendo proselitismo del capitalismo más salvaje de los últimos 40 años mientras medio planeta desfallece y la otra las pasa canutas para llegar a fin de mes. Eso sí, los servidores del dividendo han elegido la celebración de la Eurocopa para metérnosla doblada de nuevo. ¿Alguien sabe a cuánto está el kilo de alma?

¡Qué maravilla! Empiezan a sonar las campanas de crisis y los burócratas quieren que curremos un 30 % más... ¿nos pagarán más dinero? Lo dudo... Como todas las crisis... los ricos acabarán más ricos y los pobres terminaremos peor, como siempre... Venga, UE, lo próximo... ¡Derecho de Pernada para todos los empresarios ya!

Es normal. Para pagar mas habrá que ganar mas y para ello habrá que trabajar mas. Es pura lógica...

En fin al final tendremos que salir a la calle y hacer una noche de los cristales rotos pero de mansiones, porque si te callas, los que tienen dinero siempre quieren mas y mas y no saben porque y ni les importa. Yo solo quiero vivir, dejarme vivir. Si herís al pueblo esté se volverá muy peligroso

Salarios chinos, horarios chinos y precios europeos. Ya están aquí, llegaron ya!!!

¿Y para cuando una subida de sueldos acorde a las horas que realmente trabajamos, a los beneficios de nuestras empresas y al precio real de la vida? Está claro que esos señores no son ciudadanos de la UE, son privilegiados, que no tienen por qué preocuparse del futuro que dejan a sus hijos, ya heredan sus privilegios.

Que buena idea y porque no nos quedamos en la oficina a vivir y así no tenemos que pagar hipotecas! Madre trabajadora una hora para llegar, ocho que siempre se convierten en casi nueve horas trabajando, otro para comer y otra hora para llegar a casa vamos a ver salgo de casa a las 08.00 y llego sobre las 20.00 ahora añadimos unos cuantos horas más. Y mis hijos que se duchen, preparen la cena y, hagan los deberes etc., y ya que no llegare hasta las 23.00 que me preparen la cena también. etc. por cierto uno tiene dos años y otro seis.

mayo 27, 2008

TOMAR LA PALABRA

Me acuerdo de mis veinte años… de esta tarde de mayo… del año 68... haberme subido a la silla del estrado… haber, por primera vez de mi vida, tomado la palabra… haber empezado diciendo “la anarquía no es el desmadre sino la organización del caos”… sonrojarme… sudar… callarme… bajarme.

Desde entonces… cuarenta años de silencio.






EL DEBER DE LA PALABRA


Pierre Clastres


Hablar, es ante todo detentar el poder de hablar. O más aún el ejercicio del poder asegura el dominio de la palabra: sólo los amos pueden hablar. Con respecto a los sujetos: conminados al silencio del respeto, de la veneración o del terror. Palabra y poder mantienen relaciones de tal naturaleza que el deseo de una se realiza en la conquista del otro. Príncipe, déspota o jefe de Estado, el hombre de poder es siempre no sólo el hombre que habla, sino la única fuente de palabra legítima: palabra empobrecida, pobre pero rica en eficiencia pues se llama mando y no quiere sino la obediencia del ejecutor. Extremos inertes por sí mismos, poder y palabra no subsisten el uno sin el otro, cada uno de ellos es sustancia del otro, poder y palabra se establecen en el acto mismo de su encuentro. Toda toma de poder es también una ganancia de palabra.

Todo ello concierne en primer lugar a las sociedades fundadas en la división: amos-esclavos; señores-sujetos; dirigentes-ciudadanos, etc. La marca primordial de esta división, su lugar privilegiado de despliegue, es el hecho masivo, irreductible, quizás irreversible, de un poder separado de la sociedad global en el que sólo algunos miembros lo detentan, de un poder que, separado de la sociedad, se ejerce sobre ella y, si fuese necesario, en contra de ella. Lo que aquí ha sido designado es el conjunto de las sociedades con Estado, desde los despotismos más arcaicos hasta los Estados totalitarios más modernos, pasando por las sociedades democráticas en las que el aparato de Estado, si bien liberal, no aloja menos en sí el amo lejano de la violencia legitimada.

Vecindad, buena vecindad de la palabra y del poder: he aquí que suena claro a nuestros oídos largo tiempo acostumbrados a la escucha de aquella palabra. Ahora bien, no se pude desconocer esa enseñanza decisiva de la etnología: el mundo salvaje de las tribus, el universo de las sociedades primitivas o aún - y es lo mismo - de las sociedades sin Estado, ofrece extrañamente a nuestra reflexión esta alianza ya revelada, pero para las sociedades con Estado, entre el poder y la palabra. Sobre la tribu reina su jefe y este igualmente reina sobre las palabras de la tribu. En otros términos, y particularmente en el caso de las sociedades primitivas americanas, el indígena, el jefe - el hombre de poder - detenta también el monopolio de la palabra. No es necesario preguntar a estos salvajes: ¿quién es vuestro jefe? sino mas bien: ¿quién de entre ustedes es el que habla? Amo de las palabras: numerosos grupos nombran así a su jefe.

No se puede pues, al parecer, pensar el uno sin la otra, el poder y la palabra, puesto que su vínculo, claramente metahistórico, no es menos indisoluble en la sociedades primitivas que en las formaciones estatales. Sin embargo sería poco riguroso ceñirse a una determinación estructural de esta relación. En efecto, el corte radical que divide a las sociedades, reales o posibles, según sean estatales o no, este corte no dejaría indiferente el modo de enlace entre poder y palabra. ¿Cómo se opera esto en sociedades sin Estado? El ejemplo de las tribus indígenas nos enseña.

En ellos se revela una diferencia, a la vez la más aparente y la más profunda, en la conjugación de la palabra y del poder. Esta diferencia radica en que si en las sociedades con Estado, la palabra es el derecho del poder, en las sociedades sin Estado, por el contrario, la palabra es el deber del poder. O bien, para decirlo de otro modo, las sociedades indígenas no reconocen a su jefe el derecho a la palabra por el hecho de ser su jefe: exigen del hombre destinado a ser su jefe que pruebe su dominio sobre las palabras. Hablar es para el jefe una obligación imperativa, la tribu quiere oírlo: un jefe silencioso ya no es un jefe.

Y que no se preste a equívocos. No se trata aquí del placer, tan vivió en muchos salvajes, hacia los bellos discursos, por el talento oratorio, por el afán de hablar. No se trata aquí de cuestiones de estética, sino de política. En la obligación de que el jefe sea hombre de palabra se advierte en efecto toda la filosofía política de la sociedad primitiva. Allí se despliega el verdadero espacio que ocupa el poder, espacio que no es el que pudiera creerse. Y es la naturaleza de este discurso cuya repetición la tribu vela cuidadosamente, es la naturaleza de esta palabra guía que nos indica el lugar real del poder.

¿Qué dice el jefe? ¿Qué es una palabra de jefe? Es, en primer lugar, un acto ritualizado. Casi siempre el líder se dirige al grupo cotidianamente, al alba o al crepúsculo. Extendido en su hamaca o sentado cerca del fuego, él pronuncia con voz fuerte el discurso esperado. Y su voz, por cierto, necesita potencia para hacerse oír. Nada de recogimiento, nada de silencio mientras habla el jefe, cada uno sigue tranquilamente, en sus ocupaciones como si de nada se tratara. La palabra del jefe no es dicha para ser escuchada. Paradoja: nadie presta atención al discurso del jefe. O mas bien se finge la desatención. Si el jefe como tal debe someterse a la obligación de hablar, las gentes a las cuales se dirige, en revancha deberán parecer no oírlo.

Y, en esencia estos no pierden, si es posible decirlo, nada. ¿Por qué? Porque literalmente, el jefe no dice nada. Su discurso consiste esencialmente en una celebración, numerosas veces repetida, de las normas de vida tradicional: “Nuestros antepasados se sintieron bien por vivir como vivían. Sigamos su ejemplo y de este modo llevaremos juntos una existencia tranquila”. He aquí más o menos a qué se reduce un discurso de jefe. Comprendemos así que no es algo inquietante para aquellos a quienes va dirigido.

¿Qué quiere decir hablar en este caso? ¿Por qué el jefe de la tribu debe hablar para no decir nada? ¿A qué demanda de la sociedad primitiva responde esta palabra vacía que emana del lugar aparente del poder? Vacío, pues el discurso del jefe no es un discurso de poder: el jefe está separado de la palabra porque está separado del poder. En la sociedad primitiva, en la sociedad sin Estado, el poder no se encuentra del lado del jefe: de lo cual resulta que su palabra no puede ser palabra de poder, de autoridad, de mando. Un orden: es lo que el jefe no sabría dar, he aquí el tipo de plenitud rehusada a su palabra. Aquel jefe lo bastante loco para soñar, no tanto con el abuso de poder que no posee, sino con el uso mismo del poder: a un jefe que quiere ser jefe se lo abandona: la sociedad primitiva es el lugar del rechazo de un poder separado, puesto que ella misma y no el jefe es el lugar real del poder.

La sociedad primitiva sabe, por naturaleza, que la violencia es la esencia del poder. En este saber radica el cuidado constante por mantener separados uno de otro el poder y la institución, el mando y el jefe. Y es el campo mismo de la palabra quien asegura la demarcación y traza la línea de división. Constriñendo al jefe a moverse sólo en el elemento de la palabra, es decir, en el extremo opuesto a la violencia, la tribu se asegura que todas las cosas permanezcan en su lugar, que el eje del poder se reparta en el cuerpo exclusivo de la sociedad y que ningún desplazamiento de fuerzas venga a alterar el orden social. El deber de palabra del jefe, ese flujo constante de palabra vacía que debe a la tribu, es su deuda infinita, la garantía que prohíbe al hombre de palabra llegar a ser hombre de poder.





mayo 25, 2008

NOS ASOMAMOS AL PRECIPICIO... PERO NO TODO ESTA PERDIDO.



Domingo 25 de mayo del 2008, 09:49 horas... solo el calendario y la hora que aparece en mi computadora me aseguran que realmente estas sean la fecha y la hora reales… reales para quien, en que lugar del planeta… para mi en un espacio y tiempo determinado… determinado para quien… en función de que… mi realidad es la realidad de todos… o solo Mi realidad.
El punto es que me puse frente a esta computadora para hacer la programación de la producción de la semana que viene…¿porque?... porque se supone que es parte de mi trabajo…¿cuál es mi trabajo?... ¿que sentido tiene hacer este trabajo?... siquiera tiene algún sentido… digo para mi… ya se que posiblemente… para quienes mandan… tenga algún sentido… aunque dudo que este sentido vaya mucho mas allá del simple gozo que puede procurar el sentimiento de creer que ejercemos algún dominio… no importe de que naturaleza ni en que ámbito, ni sobre que o quien… lo importante es que dominemos… ejercitamos la dominación… y esto es lo que realmente cuenta… nos trajeron a este mundo sin preguntarnos… nos aventaron aquí… sabemos que este paso será breve e inconsistente… no éramos nada … y a la nada regresaremos… por lo que lo único que puede cargar de algún sentido nuestra pasajera presencia en el mundo de los vivos… y lo no vivo… es la dominación… el sentimiento que no somos una nada en la nada… dado que algo, alguien… depende de nuestro poder… la imprescindible sensación de poder… que solo otorga la dominación… si el poder de los dioses es crear... el de los hombres es dominar... la sensación de que algo o alguien esta sometido a nuestro dominio… nuestra voluntad... sometido por la fuerza… quizás… seguramente… el dominio siempre es el ejercicio de una fuerza… pero para nuestras modernas mentes… desarrolladas mentes… el máximo gozo del ejercicio de la dominación es el que proviene de nuestra mente mas que de nuestro cuerpo… porque creemos que ahí es donde radica la humanidad… nuestra humanidad… en la mente… la de todos … y la nuestra… el razonamiento… la capacidad de distinguir entre el bien y el malo… la verdad no existe… los valores absolutos tampoco… no… simplemente distinguir entre lo conveniente y lo inconveniente… para nosotros... para mi... es una simple cuestión de intereses… y no de valores… de lo que se trata no es de juzgar... valorar… sino de calcular… benditas sean las matemáticas… que seria de nosotros… de nuestra moderna humanidad… sin las matemáticas.
Dostoyesvki escribió… en alguna parte… no me acuerdo donde… aunque supongo que en algún trozo de papel… al no ser que en alguna pared de alguna cárcel… o algún manocomio... si es que alguna vez en su vida piso un manicomio… cárcel, manicómio… los dos únicos espacios donde la humanidad organizada como tal permite que el encerado en su cuerpo y su mente… pueda volar.
Decía…escribía… Dostoyevski… dijo… escribió… que… si dos mas dos no pueden ser mas que cuatro… ya no hay mas vida sino muerte.
La razón matemática… hija del deseo de la dominación… la sin razón de la vida… de nuestra vida… madre de nuestro deseo de dominación… del ejercicio del poder… sobre lo que sea, quien sea… muerto Dios… madre de la razón matemática… madre del utilitarismo… madre del economicismo… madre de la mercantilización de la vida toda.
No pretendo el regreso de Dios… del engaño… del temor… pretendo la llegada de una humanidad liberada de toda dominación… del ejercicio de todo poder… una vida en la cual el sentimiento de la existencia… MI existencia… y el gozo… MI gozo… se multiplique… se ensanche… con el gozo del sentimiento de la existencia de todos los demás…

Sabiendo que… por lo pronto me resulta todavía imposible sustraerme del todo a mis obligaciones laborales… pero que poco a poco voy ganando… centímetro a centímetro… esta liberación… cumpliré… si no hoy… por lo menos mañana… con mi obligación de planear la producción semanal… pero que… eso si… y porque así lo vengo haciendo desde principios de este año… no averiguare nunca en que grado dicha programación se cumple…y ni siquiera si se cumple…. de igual modo que seguiré asistiendo a las juntas del Consejo… por la tertulia… o el chacoteo previo… pero dejare de intervenir… y mucho menos presentar algún reporte… en el cual no creo… como tampoco nadie cree… en la utilidad… de ninguno.
Todos sabemos que solo se trata de cumplir con una cierta liturgia… y que terminado el Consejo… todos los asistentes son plenamente conscientes de la perfecta inutilidad del mismo… y que bueno que así sea… todavía hay alguna esperanza… nos asomamaos al precipicio... pero no todo esta perdido.... todavia podemos disfrutar del vértigo... antes de saltar... para caer... para volar... antes de caer... trascender su condición... espejismo... ¿utopía?

mayo 06, 2008

¿RESISTENCIA CIVIL PACIFICA O RESISTENCIA CIUDADANA ARMADA?


¡Hermosa fotografía!


¿Qué vemos?
La clausura de lo que los medios describen como “la mas alta tribuna política” del país.
¡Un secuestro!... ¡un atentado!... ¡Dios, que horror!... ¡un sacrilegio!... persignémonos… el mismo Satanás, disfrazado de “Peje”, ha osado mancillar de su odio por las instituciones (que como siempre nos dieron los padres de la Patria) la impoluta tribuna desde la cual los representantes del Pueblo (¡nuestros representantes!) cumplen, con republicana abnegación (lastima que en tiempos normales los mismos fariseos se pasen el tiempo despotricando a toda hora contra estos mismos representantes de la voluntad popular), con su sagrada misión de expedir las leyes que nos gobiernan.
Un artero atentado de unos cuantos “violentos” (a las ordenes de un emulo de algunos de los mas emblemáticos carniceros y dictadores de la historia mundial) contra lo que permite y garantiza la convivencia pacifica de los mexicanos. Desde 2006 el linchamiento mediático (que se esconde casi siempre el anonimato) es el deporte favorito de la derecha mexicana heredera del sinarquismo.
Me permito abrir un breve paréntesis, ¿por qué será que en compañía de Hitler, Musolini y Pinochet se les ocurre mencionar a Huerta (que pobrecito se queda muy chiquito en comparación con los demás mencionados) pero se olvidan de Franco?.


A esta virulenta denigración, quienes acostumbran apoyar a AMLO (todo el mundo sabe que estas iniciales son las de Andrés Manuel López Obrador, también apodado por sus enemigos “peje” o simplemente “el señor López” o a ultimas fechas el “señor peje”) claman alto y fuerte que la pretendida arremetida de de AMLO contra las instituciones es una exageración, una deformación, un embuste, una exageración de la verdadera intención de AMLO, la cual se limita a intentar detener la encubierta privatización de PEMEX.


En lo coyuntural puede que así sea, que solo se busque parar la reforma (que en realidad solo será pospuesta, la magnitud de los intereses en juego es demasiada para que un pretendido debate nacional pueda cancelarla) pero no hay duda de que la “dimensión simbólica” de la clausura de la tribuna si expresa un explicito rechazo de las actuales instituciones, o por lo menos un severo cuestionamiento de las mismas.
¿Por qué no asumir esta dimensión que es real, porque negarla?. Que el Poder aproveche la oportunidad para desacreditar el acto, la persona y el proyecto político, es normal. Serian idiotas de no hacerlo…pendejos de no sacar partido de lo que ellos consideran como un graso error… o se esfuerzan en presentar como tal. Que nuestros poderosos caballeros se enfundan en la armadura de la legalidad, el respeto al estado de derecho y otras falacias por el estilo, para salir en defensa de la ultrajada dama, es su rol… pero que los supuestos partidarios de AMLO se quejen de esta actitud, es sencillamente pueril.


El mismo López Obrador manda las instituciones a la mierda, pero acepta jugar en la cancha de estas con sus reglas… cuando todos sabemos (o deberíamos de saber) que en política quien acepta jugar en la cancha del adversario respetando las reglas del juego diseñadas e impuestas por el, acepta de antemano su derrota. La tan cacareada (o vilipendiada) resistencia civil pacifica es solo un tapa rabo que oculta la anticipada capitulación de quien la promueve. Como quedo mas que demostrado con el famoso “plantón de Reforma”, se trata de una resistencia que inmoviliza la creciente disposición de muchos a la lucha en vez de llevarla (la disposición como tal y no quienes están dispuestos a) a la única acción de resistencia que representa una verdadera amenaza para el poder… la inmovilización de su imperiosa necesidad de movilidad.


Después de la elección presidencial del 2006, el señor López Obrador (y con el muchos de quienes depositaron en el su esperanza en que ahorra si, “primero los pobres”) tomo conciencia de que las instituciones y la legalidad no son mas que los instrumentos que permiten a quienes detentan el verdadero poder y lo ejercen a través de sus representantes (que el poder se encarga de presentar como los representantes no solo de quienes supuestamente lo eligieron sino de la abstracción “Pueblo”) hacerse del mismo, ejercerlo, disfrutarlo y asegurar su permanencia en el mismo. Sin embargo, no se atreve a tirar las conclusiones políticas (en el sentido de las acciones a tomar para combatir al poder o por lo menos ofrecerle resistencia) de esta “toma de conciencia.” Acampa en una posición intermedia entre una acción respetuosa de la legalidad (haciendo uso de los instrumentos “permitidos” por esta) y otra que iría mas allá de esta legalidad. Es como si un boxeador tuviese las dos manos atadas al cuerpo y aceptase que le desataran una de estas para pelear con un adversario que pudiese hacer uso de sus dos manos. Esto además de que fuese un peso súper pluma y su contrincante un peso pesado, que el réferi fuera empleado de su adversario y que este no solo tuviese el uso de sus dos manos sino un arma en cada una de ellas. Siguiendo con esta metáfora, lo primero que tendría que hacer (si es que quiere seguir con vida) es bajarse del ring, para no volver a subirse en el, desatarse la otra mano, tratar el también de conseguir armas (aunque sean menos sofisticadas que las de su adversario), acosarlo y golpearlo de improviso antes de retirarse de inmediato y repetir la dosis.


Creamos nuestra existencia y nuestra comunidad… o cuando menos resistamos.


¿Por qué quedarse en la cancha del adversario, porque esta dualidad, recurrir a acciones que a veces se desarrollan en el seno mismo de las instituciones (las utilizan, tratan de aprovecharlas) y a veces en sus orillas… pero eso si siempre respetuosas de la legalidad?. El argumento de mas peso, al que siempre se recurre, es el que dice que adentrarse en el camino de la ilegalidad lleva irremediablemente a la violencia, la perdida de gran parte de los seguidores, exponiéndolos a la represión desatada por la bestia que solo espera este momento (este garrafal error) para aniquilarlos. El otro es el que da por un hecho que una vez subido al tren de la violencia, ya no hay retorno posible y que visto la disparidad de las fuerzas, la derrota es mas que segura. Lo cual es una sola y misma cosa, un solo y mismo resultado, la derrota fruto de la previa aniquilación… no sola política sino física.


Posiblemente, pero no todo es el empleo de una fuerza bruta contra otra de misma naturaleza. Aquí también no se trata de atacar al enemigo empleando sus mismas tácticas, sus mismas armas, en el campo escogido por el o al que nos quiere llevar. Se trata de atacarlo en donde mas le duele, con el máximo de daños (que generalmente no son daños relacionados con la perdida de vidas humanas) en su estructura, en las áreas vitales para su sobrevivencia como entidad encargada de todo lo que posibilita y asegura el optimo funcionamiento de la maquinaria proveedora de las bases materiales y el sustento cultural del conglomerado de individuos que integran un determinado espacio organizado en función de la dominación de unos sobre otros.


Regresando al porque de la “indecisión” de AMLO, lo mas probable es que la razón ultima de esta no radique tanto en el temor a una posible represión con la consiguiente derrota, sino mas bien al hecho definitorio de que la finalidad ultima del movimiento lopezobradorista no es “la implantación de un nuevo orden”, sino ocupar las instituciones que le permitan el ejercicio del poder y a partir de esta ocupación (toma del poder mediante acciones siempre enmarcadas en la legalidad) tratar de implementar sus políticas. Lo cual, sea dicho de paso, resultaría mas que difícil, para no decir imposible, dado que la realidad del poder no se encuentra en las instituciones políticas (que no son mas que una simulación, una engañosa representación) sino en las relaciones de fuerza en el campo social y económico.
La implantación de un nuevo orden no puede ser fruto de la ocupación de unas “instituciones tapa rabo”, (cuya función es precisamente de impedir todo cambio de orden, simulando un supuesto cambio de políticas que asegure la perennidad del orden vigente, el famoso “que todo cambie para que todo permanezca igual”). Cualquier cambio, que pretenda la implantación de un orden cuyas bases y finalidades sean la verdadera democracia (que no es la democracia representativa, sino el gobierno de la polis por el pueblo para el pueblo, dándole al termino pueblo su significado de “agregado” de quienes en el respeto de la autonomía de su humanidad integran la comunidad en la vida de la cual participan) y la solidaridad (entendida esta básicamente como la aplicación del precepto de “a cada quien según sus necesidades”). No puede nacer mas que sobre las ruinas del orden anterior y ser el resultado de la espontaneidad de los actores que van edificando (sin guías ni plan preconcebido por estos mismos) el nuevo orden con el único propósito de edificar una comunidad de hombres en la cual se haya desterrada la gangrena de la dominación. Por esto convendría sustituir el termino “edificando” por el de “creando”, siendo quienes participan de esta gesta los creadores de su propia humanidad, la cual pasa por la creación de la comunidad que sustente (posibilite) dicho proceso de creación… la libre creación de su propia existencia, al tiempo que participa en igualdad de condiciones de la creación de la comunidad en la cual desarrolla su propia existencia. Dándose la creación de la existencia del individuo y la creación de la comunidad en un movimiento simultáneo y simbiótico (en su sentido primero de duradero y recíprocamente provechoso), siendo la primera condición de la creación de la segunda y esta a su vez condición de la creación de la primera.


La adjetivisación critica y casi “natural” (de todo sujeto pensante normalmente constituido) a semejante pretensión será sin duda la de utópica y mesiánica… sin olvidar la mas puramente marxista (de parte de quienes se dicen o consideran marxistas por haber saciado su sed de teorización revolucionaria al abrevadero de las organizaciones marxistas leninistas) de la “falta de condiciones objetivas” o cualquier irresponsable desvarió bajo el influjo de la “enfermedad senil” de un izquierdismo, de la índole que sea.


Quizás podamos darle su parte de crédito a tal adjetivisación (únicamente en cuanto a lo “tardado” de tal creación mas no a su imposibilidad), pero lo que si resulta incomprensible (y por lo tanto imperdonable) es que no se intente, ni de la mas remota manera, oponerse a la vigencia del orden presente… resistir a su dominio sobre la vida… nuestra vida. ¡Si la ausencia de uno en este espacio y tiempo, se puede todavía llamar vida!.




Inmovilicemos su imperiosa necesidad de movilidad.


Frente a un aparato mediático totalmente controlado por quienes detentan el poder, y la firme disposición de los poderes fácticos y quienes los representan en las instituciones de recurrir al empleo de la violencia del Estado (sin la mas mínima consideración humanitaria y, al contrario, con todo el peso de la Ley) la resistencia civil pacifica no tiene la mas mínima posibilidad de presentar una efectiva resistencia a los embates de quienes no están dispuestos a ver disminuido el ejercicio de SU poder cuando son SUS intereses los que se encuentran juego. Cuando así les convenga, podrán aparentar dar marcha atrás (como hoy con la mas que calculada concesión al desarrollo de un debate sobre “el rescate de PEMEX”, cuando la decisión ya esta tomado y los contratos firmados) pero será solo en función de consideraciones de orden táctico, sin ceder en lo esencial y con la intención de dar un paso atrás… para tomar mejor impulso y llegar unos cuantos centímetros mas allá de la meta inicial.


Antes de proseguir, llego el momento de una importante aclaración previa.
Como lo exprese en el transcurso de este texto y anuncie desde el titulo mismo de la entrada, lo que se rechaza, por inoperante, es lo que se viene llamando como “Resistencia civil pacifica”, sugiriendo sustituirlo por el de “Resistencia ciudadana armada”.
Ciudadana y no civil, porque hoy en día la acepción de “civil” refiere a todo lo que no es parte de los órganos de gobierno. Cuando la acepción de “ciudadana” refiere a lo que no somos… y no quieren que seamos… miembros activos de la comunidad a la cual pertenecemos, participando activamente, según nuestra buena voluntad y haciendo uso de nuestra libertad, en la toma de las decisiones que involucran nuestra propia existencia y la de la comunidad como tal.
Armada y no pacifica, porque aunque rechacemos el empleo del terrorismo como arma política (terrorismo significando la muerte deliberada inflingida a seres humanos que no tienen mas responsabilidad política que la de su pasividad, la cual es parte de su libertad y no puede tener otra sanción que no sea su propia vergüenza al disfrutar de los bienes y servicios de la comunidad sin haber participado en su creación y/o la toma de decisión que la precedió) sabemos que una resistencia efectiva requiere del empleo de artefactos que las autoridades consideran como armas… y lo son… como explosivos, armas de autodefensa (de fuego o blancas)… pero también todo los objetos (materiales o no como por ejemplo los virus informáticos) que puedan servir a combatir el enemigo, pegándole, con la mayor efectividad posible, donde mas le duele.
La inmovilización de su imperiosa necesidad de movilidad.


Hoy, la base del nuevo orden económico (de la totalidad el “orden” como tal) es la movilidad (en el doble sentido de movimiento y de adaptabilidad), conjuntada con la velocidad. Tanto de los bienes materiales (materias primas, bienes de producción, mano de obra, personas y mercancías en general, etc.) como de los bienes inmateriales (información, conocimiento, etc.).
Base (tanto operativa como “valorativa” en el sentido de creadora de valor de cambio… y no de uso) que a su vez descansa en gran medida sobre el exponencial incremento de la energía que requiere para mantener su obligada e infinita expansión. Al carecer de energía este “orden” carecerá de la movilidad y velocidad que requiere para mantenerse como tal… como orden.
Movilidad, velocidad y gasto energético que al ser las fuerzas motrices que aseguran el óptimo desempeño de este orden, al tiempo que constituyen su esencia misma, son también su principal talón de Aquiles.
Por lo tanto ahí es donde se tiene que dar la resistencia (que jamás mereció de manera mas apropiada su nombre).
Se trata de estorbar, obstaculizar, frenar, bloquear, congelar, detener, inmovilizar, paralizar el movimiento y las comunicaciones, como tales, en tanto que tales… y en forma particular la producción y transporte de la energía.


Desde la simple acción individual, hasta acciones masivas y concertadas de organizaciones sociales y/o políticas, pasando por la de pequeñas células clandestinas y autónomas (cuyo principio es el de tomar el mínimo de riesgos, para provocar en un mínimo de tiempo, el máximo daño posible… sin lideres mediáticos, manifiestos o reivindicaciones). Desde el lugar mismo donde el individuo, o el grupo lleva a cabo su actividad productiva (fabrica, oficina, institución… en suma el lugar de trabajo) hasta los lugares y los medios mediante los cuales se dan los movimientos y tienen lugar las comunicaciones (medios y vías de transporte: aéreo, férreo, carretero, oleoductos, gasoductos, torres de alta tensión, centros de distribución de cualquier tipo de energía, etc.; así como el ciberespacio: hacking, cracking, mass mailing, electronic disturbance, etc.)


Insistiendo en la acción (individual o concertada) sobre el lugar de trabajo. Desde el mas simple tortuguismo, hasta el sin numero de las diferentes modalidades de paros y huelgas, pasando claro esta por la joya de 21 quilates que es el sabotaje (también en su infinidad de modalidades). Quizás sea la mas arriesgada de todas dado que puede ser la mas visible, la acción cuya autoría es la mas evidente (aunque tratándose de una acción bien pensada y armada, resulta bastante difícil dar con la “autoría intelectual” de la misma, siempre y cuando el previo trabajo de inteligencia consistiendo en detectar los infiltrados e informadores haya sido bien llevado a cabo) pero tiene también la gran virtud de ser la que involucra de forma directa la principal victima de este orden: el trabajador (no solo en el sentido habitual del obrero manual que labora en una fabrica, sino todo aquel que se ve en la obligación de vender su fuerza o capacidad de trabajo con la única finalidad de asegurar su supervivencia física y la de quienes dependen económicamente de el o del núcleo familiar).
Primero, porque es ahí donde los individuos pierden diariamente su humanidad durante largas horas del día, casi todos los días del año, durante casi toda su vida… y que por lo tanto resistir en su lugar de trabajo en ocasión de su trabajo, es quizás la única manera de recuperar la dignidad que van perdiendo hora tras hora, día tras día, año tras año.
Segundo, porque es ahí donde pueden oponerse frontalmente a los valores que el sistema transpira por todos su poros, principalmente los de la competencia, la obediencia y la sumisión… así como romper la dinámica de la nueva economía capitalista en los dos puntos neurálgicos que son las comunicaciones y la energía.
Tercera, porque es en estas acciones de resistencia en el lugar de trabajo mismo que se “desarrolla” la toma de conciencia de que los propietarios de los medios de producción (empresarios privados o el Estado) son prescindibles, que los trabajadores son perfectamente capaces de implementar la autogestión de sus centros de trabajo coordinándolos entre ellos, produciendo y distribuyendo sus productos ya no en función de una lógica de mercado o los dictados de alguna burocracia, sino de unas necesidades sociales definidas por todos y cada uno de los miembros de la comunidad. Repórtense a las exitosas experiencias libertarias de los años 36 y 37 en plena guerra civil española, la toda primera etapa de los soviet en los primeros días de la revolución soviética, las experiencias de los “consejos obreros” de principios del siglo XX en Alemania e Italia. Todos exitosos a pesar de las adversas condiciones… y por lo tanto, todos reprimidos a sangre y fuego por quienes defendían la perennidad del Mercado o los intereses de las burocracias pretendidamente comunistas.


De locura y vampiro.


Las buenas almas (¿en perdición?) que se pasean (quizás por la Alameda) dirán que alguien que acepta hacer el ridículo escribiendo semejantes sandeces es sin lugar a dudas en “resentido social” (expresión que, al estarse poniendo de moda desde hace algún tiempo, es síntoma inequívoco del ensanchamiento de la brecha social y del recrudecimiento de la correspondiente confrontación entre sus beneficiarios y quienes padecen su exclusión)… pero siento mucho informarles a estas buenas almas que se equivocan rotundamente… no soy un resentido social, sino algo mucho peor (no se me preocupen, para mi y no para ustedes) un “traidor”. Traidor a mis origines y a mis ideales (dos palabras u conceptos quizás grandilocuentes… pero que, al igual que para todos, son mis raíces… y dicen por ahí que cuando las raíces se secan o pudren, la planta muere.) Una toma de posición de este calibre, una actitud tan esquizofrenica, es sin duda alguna lo que permite que cada mañana pueda verme en el espejo sin vomitar o cortarme las venas (proceder del romántico imaginario del siglo antepasado que hoy en día se sustituye por la mas prosaica toma de la adecuada cantidad de antidepresivos o cualquier tipo de píldoras para dormir el sueño eterno).
En cuanto a quienes sustituyen prontamente problemáticas de hondas raíces sociales por la sencilla salida de alguna vergonzante enfermedad mental (como lo eran antes las enfermedades venéreas)… y tachan mi actuar de locura, simplemente les digo que confunden la enfermedad con el remedio… y que un error de esta magnitud debería de llevarlos a cuestionar seriamente su propia pertenencia a la humanidad… la verdadera humanidad y no ese remedo de humanidad en que todos nos hemos hoy convertidos.
No hay duda de que la asimilación consentida, la servidumbre voluntaria y la traición a sus origines e ideales son tan o mas poderosas que el empleo de la violencia coercitiva.
No hay duda de que la sobrevivencia de este sistema que niega cotidianamente y destruye a fuego lento la humanidad de quienes sobreviven en el, rebajándolos al simple estatuto de signos y mercancía… debe mucho a peroratas como estas… hasta el día en que en lugar de dedicar su tiempo a esta terapia se desate una inmensa ola de acusadores suicidios… o mucho mejor, de atentados (u cualquier otra acción) que paren en seco este sistema… lo inmovilicen… corten de un tajo las venas por las cuales circulan la savia que lo alimenta y le da vida… y pare la hemorragia de quienes día con día se desangran.

¿Quién, quienes, se atreverán a clavarle la estaca al corazón de este vampiro?

mayo 01, 2008

Mayo del 68 visto con ojos de hoy


Lo utópico es pensar que el actual sistema capitalista puede reproducirse de forma indefinida. La catástrofe se avecina. De ahí la actualidad de la consigna de Mayo del 68: "Seamos realistas, pidamos lo imposible".

SLAVOJ ZIZEK

Reflexión tomada del diario “El País”, del 01/05/2008… sin su permiso dado que a mi juicio la transmisión de conocimientos, ideas y experiencias no puede ni debe sujetarse a las leyes de la Economía o del Poder.
La reflexión es del autor y no del medio que la publica.

Uno de los graffiti que aparecieron en los muros de París en Mayo del 68 decía: "¡Las estructuras no andan por la calle!". Pero la respuesta de Jacques Lacan fue que eso era precisamente lo que había ocurrido en 1968: las estructuras salieron a la calle. Los sucesos más visibles y explosivos fueron la consecuencia de un desequilibrio estructural, el paso de una forma de dominación a otra, en términos de Lacan, del discurso del amo al discurso de la universidad.

Existen buenos motivos para mantener una opinión tan escéptica. Como dicen Luc Boltanski y Eve Chiapello en The New Spirit of Capitalism, a partir de 1970 apareció gradualmente una nueva forma de capitalismo, que abandonó la estructura jerárquica del proceso de producción al estilo de Ford y desarrolló una organización en red, basada en la iniciativa de los empleados y la autonomía en el lugar de trabajo. En vez de una cadena de mando centralizada y jerárquica, tenemos redes con una multitud de participantes que organizan el trabajo en equipos o proyectos, buscan la satisfacción del cliente y el bienestar público, se preocupan por la ecología, etcétera. Es decir, el capitalismo usurpó la retórica izquierdista de la autogestión de los trabajadores, hizo que dejara de ser un lema anticapitalista para convertirse en capitalista. El socialismo, empezó a decirse,no valía porque era conservador, jerárquico, administrativo, y la verdadera revolución era la del capitalismo digital.

De la liberación sexual de los sesenta ha sobrevivido el hedonismo tolerante cómodamente incorporado a nuestra ideología hegemónica: hoy, no sólo se permite, sino que se ordena disfrutar del sexo, y las personas que no lo logran se sienten culpables. El impulso de buscar formas radicales de disfrute (mediante experimentos sexuales y drogas u otros métodos para provocar un trance) surgió en un momento político concreto: cuando "el espíritu del 68" estaba agotando su potencial político. En ese momento crítico (a mediados de los setenta), la única opción que quedó fue un empuje directo y brutal hacia lo real, que asumió tres formas fundamentales: la búsqueda de formas extremas de disfrute sexual, el giro hacia la realidad de una experiencia interior (misticismo oriental) y el terrorismo político de izquierdas (Fracción del Ejército Rojo en Alemania, Brigadas Rojas en Italia, etcétera). La apuesta del terrorismo político de izquierdas era que, en una época en la que las masas están inmersas en el sueño ideológico del capitalismo, la crítica normal de la ideología ya no sirve, así que lo único que puede despertarlas es el recurso a la cruda realidad de la violencia directa, l'action directe.

Recordemos el reto de Lacan a los estudiantes que se manifestaban: "Como revolucionarios, sois unos histéricos en busca de un nuevo amo. Y lo tendréis". Y lo tuvimos, disfrazado del amo "permisivo" posmoderno cuyo dominio es aún mayor porque es menos visible. Aunque no hay duda de que esa transición fue acompañada de muchos cambios positivos -baste con mencionar las nuevas libertades y el acceso a puestos de poder para las mujeres-, no hay más remedio que insistir en la pregunta crucial: ¿tal vez fue ese paso de un "espíritu del capitalismo" a otro lo único que realmente sucedió en el 68, y todo el ebrio entusiasmo de la libertad no fue más que un modo de sustituir una forma de dominación por otra?

Muchos elementos indican que las cosas no son tan sencillas. Si observamos nuestra situación desde la perspectiva del 68, debemos recordar su verdadero legado: el 68 fue, en esencia, un rechazo al sistema liberal-capitalista, un no a todo él. Es fácil reírse de la idea del fin de la historia de Fukuyama, pero la mayoría, hoy día, es fukuyamaísta: se acepta que el capitalismo liberal-democrático es la fórmula definitiva para la mejor sociedad posible y que lo único que se puede hacer es lograr que sea más justa y tolerante. La única pregunta que cuenta hoy es: ¿respaldamos esta naturalización del capitalismo, o el capitalismo globalizado actual contiene antagonismos lo suficientemente fuertes como para impedir su reproducción indefinida?

Dichos antagonismos son (por lo menos) cuatro: la amenaza inminente de la catástrofe ecológica; lo inadecuado de la propiedad privada para la llamada "propiedad intelectual"; las implicaciones socio-éticas de los nuevos avances tecnocientíficos (sobre todo en biogenética); y las nuevas formas de apartheid, los nuevos muros y guetos. El 11 de septiembre de 2001, cayeron las Torres Gemelas; 12 años antes, el 9 de noviembre de 1989, cayó el Muro de Berlín. El 9 de noviembre anunció los "felices noventa", el sueño del "fin de la historia" de Fukuyama, la convicción de que la democracia liberal había ganado, de que la búsqueda se había terminado, de que la llegada de una comunidad mundial estaba a la vuelta de la esquina, de que los obstáculos a ese final feliz digno de Hollywood eran meramente empíricos y contingentes (bolsas locales de resistencia cuyos líderes no habían comprendido aún que había pasado su hora). Por el contrario, el 11-S es el gran símbolo del fin de los felices noventa de Clinton, el símbolo de la era que se avecina, en la que aparecen nuevos muros en todas partes, entre Israel y Cisjordania, alrededor de la Unión Europea, en la frontera entre Estados Unidos y México.

Los tres primeros antagonismos antes citados afectan a los elementos que Michael Hardt y Toni Negri denominan "comunes", la sustancia común de nuestro ser social, cuya privatización es un acto violento al que hay que resistirse por todos los medios, incluso violentos, si es necesario. Son los elementos comunes de la naturaleza externa, amenazados por la contaminación y la explotación (el petróleo, los bosques, el hábitat natural); los elementos comunes de la naturaleza interna (la herencia biogenética de la humanidad), y los elementos comunes de la cultura, las formas inmediatamente socializadas de capital "cognitivo", sobre todo el lenguaje, nuestro medio de comunicación y educación, pero también las infraestructuras comunes del transporte público, la electricidad, el correo, etcétera.

Si se hubiera permitido el monopolio a Bill Gates, nos encontraríamos en la absurda situación de que un individuo concreto poseyera literalmente todo el tejido de software de nuestra red esencial de comunicación. Lo que estamos comprendiendo de manera gradual son las posibilidades destructivas, hasta la autoaniquilación de la propia humanidad, que se harán realidad si se da carta blanca a la lógica capitalista de encerrar esos elementos comunes. Nicholas Stern tiene razón al caracterizar la crisis climática como "el mayor fracaso de mercado de la historia humana". ¿Acaso la necesidad de establecer el espacio para una acción política mundial que sea capaz de neutralizar y canalizar los mecanismos de mercado no sustituye a una perspectiva propiamente comunista? Así, la referencia a los "elementos comunes" justifica la resurrección de la idea de comunismo: nos permite ver el "encerramiento" progresivo de esos elementos comunes como proceso de proletarización de quienes, con él, quedan excluidos de su propia sustancia.

Así, en contraste con la imagen clásica de los proletarios que no tienen "nada que perder más que sus cadenas", todos corremos el peligro de perderlo todo; la amenaza es que nos veamos reducidos a vacíos sujetos cartesianos abstractos, carentes de todo contenido sustancial, desposeídos de nuestra sustancia simbólica, con nuestra base genética manipulada, seres que vegetan en un entorno inhabitable. Esta triple amenaza a todo nuestro ser nos vuelve a todos, en cierto sentido, proletarios, y la única forma de no convertirse en ello es actuar de antemano para prevenirlo.

Lo que mejor condensa el auténtico legado del 68 es la fórmula Soyons realistes, demandons l'impossible! ("Seamos realistas, pidamos lo imposible"). La verdadera utopía es la creencia de que el sistema mundial actual puede reproducirse de forma indefinida; la única forma de ser verdaderamente realistas es prever lo que, en las coordenadas de este sistema, no tiene más remedio que parecer imposible.

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Si les interesa conocer un poco mas del “pensamiento” del filosofo esloveno Slavoj Zizek pueden ingresar a la siguiente pagina web donde encontraran unos nueve textos suyos bastante “interesantes”… y de paso adentrense en los multiples y sugerentes recovecos de esta formidable pagina acrata.

http://caosmosis.acracia.net/?cat=95

abril 27, 2008

Geografia política ¿horizontal o vertical?



PERTINENCIA DE LA PERPETUACION

DE LA SEPARACION ENTRE

IZQUIERDA Y DERECHA.

El 28 de agosto del año 1789, reunidos en Versailles, los diputados de la Asamblea Constituyente tenían que decidir si se le respetaba (reconocía) al Rey un derecho de veto de carácter absolutorio o solo relativo (acotado). Con la finalidad meramente practica de facilitar el conteo de los votos, los partidarios de un derecho de veto absoluto por parte del Rey se pusieron a la derecha del presidente de la asamblea mientras quienes eran partidarios de un mayor control sobre el monarca se posicionaron a su izquierda. El resultado del debate se saldo por una victoria… del centro: se llego a un compromiso, el poder de veto del Rey seria de carácter suspensivo.
Como para tantas otras cosas la Revolución francesa había dado nacimiento a la geografía política Izquierda/Derecha que perduraría hasta nuestros días.

Hoy en día, en la casi totalidad de las naciones que se vanaglorian de regirse mediante el sistema político conocido como Democracia, perdura la clásica separación entre Derecha e Izquierda. Aunque en los hechos, siendo la verdadera separación de naturaleza mas vertical que horizontal, seria mas apropiada una geografía política de tipo vertical que separara los “de arriba” y los “de abajo” (como en el periodo de la Convención Nacional francesa, de 1792 a 1795, entre los de la Montaña y los del Pantano) que la vigente separación horizontal entre la derecha y la izquierda.

Desde la Revolución francesa, tanto a lo largo de los siglos XVIII, como XIX y gran parte del XX, la batalla ideológica entre la izquierda y la derecha se zanjo mediante manifestaciones, revueltas, sublevaciones, revoluciones, guerras civiles, asesinatos selectivos o cruentas represiones. Desde hace varias décadas, la lucha por la supremacía ideológica (con la institucionalización y el ejercicio del poder resultantes) dejo el derramamiento de sangre… se civilizo… todos (casi todos) se pusieron de acuerdo en que la única lucha legitima era la que se daba en las urnas. Cualquier traslado de la lucha electoral a la calle es inmediata y unánimemente condenada y de ser necesario reprimida (con toda la fuerza que haga falta y hasta mas… y si hace falta, hasta mucho mas).

¿Que son la Derecha y la Izquierda?
Tiempo atrás cada una a su manera era un proyecto político, es decir una construcción de la polis (una comunidad de individuos que viven juntos, de hecho o por decisión propia), de acuerdo a algunos postulados y principios que definían y orientaban la naturaleza de las relaciones entre quienes integraban dicha comunidad. Principios que se daban en torno a dos ejes principales, la creación y reparto de la riqueza (el dominio de la economía) así como la traducción política de las relaciones de dominación, la “institucionalización” de las relaciones de poder en el seno de la comunidad.
Hoy, en los tiempos del consenso democrático que reina en casi todo el orbe, izquierda y derecha ya no son mas que reminiscencias de este pasado, unos conceptos sin sustancia (o por lo menos sin traducción o consecuencias reales), que algunos quieren, a como de lugar, mantener vigente para que el juego electoral siga otorgando la legitimidad requerida tanto por ganadores como por perdedores (que esperan ser algún día ser los ganadores), mientras otros quisieran borrar para siempre, por inoperante y manifiestamente innecesaria, dado que la historia (entendida como la “lucha política” por la supremacía) llego prácticamente a su fin (salvo honrosas y desesperadas excepciones) tras la indiscutida e indiscutible victoria del capitalismo neoliberal sobre la totalidad de la faz de este planeta.

Antes de proseguir en esta dirección, un poco de nostalgia… al modo en que uno se despide de lo que fue y nunca mas volverá a ser (por lo menos bajo la forma que conocimos).
Para esta remembranza, mas que referirnos a la izquierda y la derecha como conceptos políticos (superados, agotados o por lo menos en vía de “fusión” en un único centro, con mínimos matices), lo haremos en el sentido de ¿que es ser de izquierda o ser de derecha? (lo cual tiene todavía cierta pertinencia para una gran parte del “público espectador”).

¿Quiénes solían ser de Izquierda?
Esencialmente, los integrantes de las capas populares, refiriéndose al nivel de la renta económica. Los trabajadores, quienes en el mercado vendían lo único que podían vender, su fuerza de trabajo, los que a cambio de la percepción de su único medio de subsistencia aceptaban vender esta fuerza a quienes poseían los medios de producción y tenían a bien obsequiarles esta única y honrosa posibilidad… trabajar.
Pero también, y a menudo, algunos “intelectuales”, cuyo resultado de su “actividad pensante” los llevaba, esencialmente por razones humanistas, a denunciar el “estado reinante de las cosas”, tomando partido (el intelectual comprometido) por los desheredados.
¿Quiénes eran de Derecha?
Pues quienes, “generosamente” proporcionaban a los demás la posibilidad de subsistir, los poseedores del capital, quienes tenían a su disposición quienes trabajaran para ellos.
También, y a menudo, quienes en el ejercicio de su actividad profesional habían adquirido una cierta independencia y creían haber abandonado la suerte de los parias (o por lo menos tenían la ilusión de ser sus propios amos, y esto gracias a su esfuerzo y su tesón). También una gran proporción de quienes a pesar de ser “trabajadores” y parte integrante de la “borregada”, habían logrado integrar la dichosa “clase media”, definida como tal por su capacidad de consumo, y por lo tanto tenían mucho mas cosas que perder además de sus cadenas.
Para los dirigentes, quienes mandan y ejercen el poder, la cosa era mas compleja. En un sistema básicamente capitalista quienes disfrutaban de esta posición se consideraban (eran considerados) de derechas si ejercían el poder en representación de los “dueños del capital”. Quienes, desde la “oposición” pretendían luchar para que fuesen ellos quienes detentaran el poder pretendiendo representar los intereses de los trabajadores, se decían de izquierdas. Como quienes llevaban esta lucha en “el mundo del trabajo”, entiéndase los sindicalistas. En cuanto a quienes ejercían el poder en las Republicas pretendidamente socialistas, estos se consideraban obviamente de izquierdas… cuando en realidad no eran mas que burócratas procurando su propio interés, en tanto que burócratas, es decir en tanto que miembros prominentes del aparato bicéfalo que conjugaba las tomas de decisiones tanto económicas como políticas. Lo cual era también el caso en el sistema capitalista… nada mas que de manera disfrazada mediante la bien aceitada mecánica de la democracia representativa.

¿Cuáles eran los valores, las actitudes, los comportamientos de la Izquierda, o de quienes se decían de izquierda?
Indiscutiblemente… la Igualdad… la Justicia. No la igualdad a secas, no solo el “ante la ley todos somos iguales en derechos”... sino en los hechos. De que me sirve la libertad de movimiento si no tengo con que hacerla efectiva, pagar lo que esta me cuesta. De que me sirve tener la posibilidad de ir a la escuela, pretender que esto permitirá subirme al “ascensor social” si mi “herencia cultural” y mi posición en la “escala socioeconómica” me lo impiden. No el simple “a cada quien según sus meritos” sino “a cada quien según sus necesidades.”
La Solidaridad. No pensar ni actuar en función de mi propio y egoísta interés, sino también el de mis semejantes, de quienes conmigo conforman la comunidad en la cual vivo, de la cual formo parte y sin la cual no solo no puedo ni siquiera vivir sino no existo, literalmente no soy nadie.
También el ser (o por lo menos considerarse) Progresista. El creer que el orden natural de las cosas no es tan natural y que este no solo puede cambiarse sino que debe cambiarse. Que la fatalidad no existe o por lo menos que uno puede no aceptarla, rebelarse. Que somos dueños de nuestro destino, que podemos cambiarlo si tal es nuestra voluntad.
¿Cuáles eran los valores, los comportamientos, las actitudes de la derecha, o de quines se decía de derecha?
Esencialmente… la Autoridad… el Orden. El saber… y aceptar… que hay quienes mandan y quienes obedecen, quienes poseen lo superfluo y quienes carecen de lo indispensable… que siempre ha sido así y lo seguirá siendo… que así es el orden natural de las cosas.
Por supuesto (y en parte como consecuencia u origen de lo anterior) la Religión y la Tradición, sin olvidar la Familia y la Patria.
También el Trabajo, la virtud del Esfuerzo… condiciones del Éxito (obviamente individual). Aquí la justicia no es un derecho sino una sanción, una recompensa. Aquí nada de solidaridad, sino la Compasión y la Caridad. Aquí nada de “a cada quien según sus necesidades”, sino “a cada quien según sus meritos”. Es el reino de la meritocracia que lo puede todo, vence todo, iguala todo y todos.
Y todo esto con el fin ultimo de alcanzar la Seguridad… que significa la protección a su persona y sus bienes… pero ante todo el aseguramiento de la permanencia, del inmovilismo. El hombre de derecha era esencialmente Conservador.

En el plano de la economía ¿que significaba ser de izquierda o de derecha?
Ser de izquierda, quería decir estar a favor de la intervención del Estado, ya sea en mayor o menor grado, ya sea que este fuese el único o principal actor económico o simplemente un órgano planificador, orientador, arbitro, un ente esencialmente destinado a asegurar un mejor reparto de la riqueza.
Ser de derecha, quería decir ser liberal, partidario del Mercado y la Libre Competencia, pero sin condenar dogmáticamente la intervención del Estado cuando esta favorecía objetivamente los intereses del capital, como por ejemplo la política económica socialdemócrata del “estado de bienestar”.




Pero hoy, TODO ESTO HA CAMBIADO…enormidades.
Valores que ayer se consideraban como de izquierda son hoy de derecha… y viceversa.
Quienes ayer eran consideradas como personas de izquierda porque a la hora de votar lo hacían por partidos de izquierda hoy votan por partidos de derecha… y quienes votaban por la extrema izquierda (o lo que se consideraba como tal como los partidos comunistas), votan hoy por partidos de extrema derecha. Como también los hay que ayer votaban por los partidos de derecha y hoy votan por partidos de izquierda… o que se consideran como tales.
Políticas (económicas… pero no solo) que ayer se consideraban de derecha son hoy aceptadas y practicadas por la izquierda. Aquí si, la inversa no ocurre… y ahí esta el meollo del asunto.

En las sociedades desarrolladas o primer mundistas, sin necesidad de disparar un solo tiro (o tan pocos que ya no nos acordamos), en las ultimas tres o cuatro décadas, la batalla ideológica entre la izquierda y la derecha ha sido ganada por esta ultima… y por nocaut. Si bien es cierto que en las sociedades menos desarrolladas… o en vía de desarrollo… o emergentes (he aquí los vocablos son parte de esta victoria) se requirió (y en algunos casos se requiere todavía) de un mayor numero de tiros para vencer una resistencia en algunos casos mas tenaz, lo cierto es que la victoria también ha sido en la gran mayoría de los casos por nocaut… y solo en unos cuantos por puntos…a sabiendas de que quienes se autoerigen en árbitros pueden, y no se privan de hacerlo, recurrir a algunas de las armas mas poderosas, como pueden ser la corrupción y el chantaje… y si hay quien se resiste mas allá de lo “razonablemente aceptable” entonces si se recurre al convencimiento por las armas mas letales… habiendo tomado la precaución de tildarlo previamente de retardatario, de enemigo del progreso… y si hace falta, de terrorista.

El problema con las nociones (o conceptos) de Izquierda y Derecha es que si antes estas definían una posición ideológica relacionada con la organización política de la colectividad (el quien y como de la toma de decisiones en el seno de la comunidad), hoy estas solo tienen (adquieren) sentido insertándose en el juego electoral de la democracia representativa… cuando la política, como tal, se encuentra en vía de desaparición.
Todas las antiguas fuerzas políticas, democráticas o no, que pretendían gobernar los hombres y las cosas se han rendido sin condiciones abandonando esta añeja pretensión a gobernar por la simple administración de la economía. Hoy, la política (lo político) se resume a la “gobernanza”, que significa alcanzar la mayor eficiencia “managerial” posible sometiéndose sin condición alguna a la ¿racionalidad? de las leyes del mercado, al reino de la divina “mano invisible” que, en forma providencial, concilia los intereses egoístas de quienes (individuos, empresas, carteles, organizaciones de toda índole) participan en la economía (en una feroz y descarnada competencia) con el interés colectivo. La arcaica búsqueda del querido Jean Jacques Rousseau en pos de la mejor manera de poder expresar la Voluntad General ha sido definitivamente desplazada por la modernidad del imperio del Management.

Un único pero mas que representativo ejemplo, la evolución de la plataforma ideológica del Partido Socialista Francés.
En 1905, al momento de su creación el PSF se dice ser “un partido de clase cuya finalidad es la socialización de los medios de producción e intercambio transformando la sociedad capitalista en una sociedad colectivista o comunista”
En 1969, al partido considera que “por ser demócratas consecuentes, los socialistas estiman que una verdadera democracia no puede existir en una sociedad capitalista”, sin embargo “la lucha de clases” ya es sustituida por la “emancipación de los trabajadores” y la socialización deja de ser “revolucionaria” para tornarse “progresiva”.
En 1990, encontrándose en el poder desde hace dos años, El PS se proclama “a favor de una economía mixta respetuosa de las leyes del mercado”.
Hoy, la declaración de principios del partido, dada a conocer hace algunos días, menciona que “ser socialista es no satisfacerse del mundo tal como es (¡siguen siendo progresistas y rebeldes!)… la igualdad esta en el corazón de nuestro ideal (¡menos mal!)… “la predistribución de la riqueza es condición indispensable para hacer realidad la igualdad de los derechos… sigue siendo necesario conciliar los intereses particulares con el interés general”… por lo que “los socialistas son partidarios de una economía social y ecológica de mercado, una economía regulada por el poder publico… la regulación es una función fundamental del Estado para poder conciliar la economía de mercado con la democracia y la cohesión social”.
Si separamos el grano de la paja, que tenemos. Simple y sencillamente, el reconocimiento de que la economía de mercado, si bien es portadora de desigualdad (mitigada por la regulación), es insustituible.

¿Por qué este “corrimiento” de la izquierda hacia la derecha y no uno de la derecha hacia la izquierda?. La respuesta parece bastante obvia. Porque en un sistema dominado por la economía en el cual la política ha sido desde siempre la puesta en práctica de una “política económica”, se requiere de una cierta base económica para poder sustentar una política económica, sea cual sea esta.
Sobre las ruinas de la segunda guerra mundial (respuesta a la gran crisis capitalista de 1929 y el terror al vigor del “peligro rojo”) y hasta medianos de los años setentas se dio un periodo de bonanza económica. Todos los países occidentales (en oposición a los del área dominada por la URSS) del hemisferio norte experimentaron unas tasas de crecimiento nunca antes vistas, principalmente basadas en el nacimiento y expansión de lo que se dio en llamar la sociedad de consumo. El famoso circulo virtuoso, mayor crecimiento, mayor poder adquisitivo, mayor consumo, mayor producción, repetido al infinito. La existencia de este circulo virtuoso con su consecuencia socioeconómica “natural” la expansión de la clase media (o sea la integración al consumo de una gran parte del “proletariado”) permitieron lo que se conoció como la política económica del “Estado del bienestar” o el “Estado providencia”.
Es sobre esta base que en el periodo que se conoce como el de las “treinta gloriosas” (los treinta años que van de 1945 a 1975) los partidos que se decían de izquierda, de los socialdemócratas a los comunistas, vieron crecer su influencia ideológica (llegando a traducirse en su llegada al poder en algunos países). Sin olvidar el muy importante papel jugado por los grandes sindicatos que “encuadraban” las demandas, “jalaban” las políticas sociales y “acompañaban” el crecimiento de la influencia de los partidos dichos de izquierda.
Sin embargo a partir de la mitad de los años setentas, cerrado el intermedio de la “revuelta libertaria” del 68 (posible, y quizás desencadenado, gracias precisamente a este largo periodo de crecimiento económico), este modelo empezó a dar sus primeros signos de agotamiento, a la vez que se desencadenaba una ofensiva ideológica a gran escala y muy bien montada (encabezada por Milton Friedman, Friedrich Hayek y mas tarde Francis Fukuyama quien decretaría el fin de la historia) que propugnaba la necesidad del regreso a la ortodoxia de la teoría liberal, culpando a la política keynesiana de todos los males, distorsiones y desequilibrios que empezaban a darse en las principales economías del planeta (a notar el empleo del termino “principales economías” y no principales Estados o principales naciones).
En muy poco tiempo se conjugo la indiscutible supremacía de la ideología liberal (o neoliberal) con la concreta aplicación de las principales orientaciones y medidas económicas que se sustentaban en esta ideología neoliberal:
La preponderancia del capitalismo financiero sobre el capitalismo productivo (el valor económico real de los activos del planeta es ahorra tres veces inferior a los instrumentos financieros emitidos tomando como referencia estos activos), con todos los “desajustes” inherentes (concentración acelerada de la riqueza a la par de la exclusión de millones de hombres con el consiguiente incremento de los flujos migratorios), la ampliación de la parte de la especulación y la corrupción como motores de la actividad económica, los importantes cambios tecnológicos (con la aparición y el muy rápido desarrollo de la informática, y en forma general la simultaneidad del incremento de la velocidad con el encogimiento del tiempo y el espacio) y científicos (con principalmente todo lo ligado a la biogenética), la globalización con la exacerbación de la competencia a nivel mundial (ya no se compite con el vecino que se encuentra en el mismo espacio nacional, sino con competidores ubicados en espacios lejanos y entornos sociopolíticos y socioeconómicos muy diferentes al de uno), la privatización de sectores enteros de la actividad económica (que se inscribe en una “política” general de privatización de las ganancias y socialización de las perdidas), la perdida de las competencias del Estado nacional a favor de los organismos, empresas y entidades multinacionales, transnacionales o supranacionales (tanto del ámbito privado como del ámbito publico).
El resultado es el ya comentado, de la absoluta y apabullante preponderancia de la lógica economicista y utilitarista que responde a las solas leyes del mercado con la mercantilización de todas las áreas de la actividad humana incluyendo la vida misma. Viéndose la política engullida por la economía y la izquierda privada de toda posibilidad de poder “hacer realidad” sus postulados ideológicos… y por lo tanto perder toda su credibilidad al verse “en la obligación” de adaptar sus políticas (que se reducen a una simple tarea de gestión) a dicha realidad cuando accede al poder.

Admitido como insuperable el modelo liberal demócrata, en los tiempos y espacios electorales (los únicos legítimos y por lo tanto permitidos) la batalla ideológica y programática entre la Izquierda y la Derecha, se da sobre insignificantes matices que se intenta presentar como insalvables diferencias.
Aceptada esta preponderancia ideológica sobre lo principal y básico, en los intervalos entre una elección y otra, la batalla entre la Izquierda y la Derecha se reduce casi exclusivamente a lo que se conoce como las cuestiones “societales” (o de hábitos y costumbres) que tienen que ver con la moral, la ética, las relaciones entre individuos o entre estos (como individuos o colectivos determinados por la pertenencia a un grupo especifico o constituido sobre la base de ciertas semejanzas o afinidades) y el Estado.

En ninguno de los dos momentos (tiempo de elecciones o intervalo entre elecciones) jamás se cuestionan las relaciones de poder y/o dominación relacionadas con la organización misma de la comunidad en la cual viven los individuos, siempre pretendidamente autónomos y libres. Podemos debatir y pelearnos (de preferencia entre expertos y frente a unas cámaras para que sentado en nuestro sillón o acostado en nuestra cama podamos relativizar, preguntarnos, tomar partido, incluso cuestionarnos… antes de apagar la luz y dormir del bien merecido sueño de quienes han cumplido con su diario deber) sobre el aborto, la discriminación hacia los homosexuales, la clonación, la eutanasia, las violaciones a los derechos humanos o incluso los abusos del poder… pero jamás cuestionarlo como tal, jamás preguntar ¿qué producir, como, para quien? o ¿quién decide, de que, como, porque?

Y si en ocasión de la toma de alguna decisión realmente trascendental (con importantes repercusiones sobre el estatus quo vigente) por parte de quien “gobierna”(o mejor dicho atiende los intereses de quienes representa… que no son quienes lo eligieron) llega a surgir alguna diferencia de fondo entre quien ocupa el poder y quien pretende ocuparlo, entonces poco importa si los actores son de derecha o de izquierda, si la medida es de derecha o de izquierda… los limites de la acotada y mediatizada democracia representativa surgen a la luz del día (para empezar chantaje a la tolerancia, la convivencia pacifica, el respecto de la legalidad, después el linchamiento mediático, y si es necesario el recurso al uso del monopolio de la violencia)… simplemente porque lo que se encuentra en juego no es el calificativo que se le pueda atribuir en relación a una determinada posición en el tablero político sino el poder como tal, su ejercicio y disfrute.

Cada día son mas numerosos los “politólogos” que en la prensa (escrita, radiofónica o televisiva) se preguntan el porque del desprestigio de los politicos (cuando en realidad muchos de ellos participan mas que activamente en esta labor), del desinterés del común de los mortales por la política, del incremento del abstencionismo, de la pertinencia de la persistencia en el uso de los conceptos de izquierda y derecha.
Como ya se dijo al principio, hay quienes contestan afirmativamente a esto ultimo y quienes lo hacen por la negativa, sin embargo todos (sean considerados de izquierda o de derecha) lo hacen dentro de la lógica del sistema, situándose “en el” y no desde una perspectiva de oposición (y menos de confrontación) con este, ni siquiera de simple cuestionamiento.
Quienes dicen que no, saben que hoy en día , a la hora en la que los políticos ya no gobiernan sino que son simples administradores que con sus decisiones buscan simplemente contribuir a la promoción y defensa de los intereses de quienes los encumbraron donde se encuentran, con la finalidad de que estos logren los mejores resultados posibles en la lucha sin cuartel (contra sus competidores como contra quienes representan los “obstáculos internos” que, ambos, se tienen que vencer o eliminar) por la obtención y el reparto de las ganancias y la dominancia (en todos sus aspectos), esta diferenciación entre izquierda y derecha es no solo vetusta sino sin sustento alguno.
Quienes dicen que si, lo hacen pensando en que si esta oposición derecha/izquierda es hoy en día efectivamente en gran medida artificial y caduca, esta sigue teniendo un valor nada despreciable dado que por su misma simplificación reduccionista contribuye a la perpetuación de la participación de los individuos al mayor engaño de la dizque democracia representativa, consistiendo en creer que al votar por algún candidato (al puesto que sea) en el cual se reconocen con el cual se identifican (el mimetismo entre las creencias y las representaciones personales y las del candidato, la pertenencia, mas que a una misma ideología, a una misma “sensibilidad”) eligen a su representante, a quien creen que gobernara de acuerdo con los intereses de quienes votaron por el... como si su voto tuviese un efecto vinculatorio, de carácter obligatorio, entre las promesas y las realizaciones… como si tuviesen la mas mínima posibilidad de pedir cuentas.
Esta ultima “opción” es evidentemente la que mas conviene para los intereses del sistema, la que le permite su legitimación cada determinado lapso de tiempo. Además con la ventaja de que al ser “democrática” se refrenda la opción en un sistema no solo respetuoso de la voluntad libremente expresada por la mayoría, sino “deseado” por unanimidad… dado que los votos se reparten “naturalmente” y en proporciones cada día mas idénticas… entre un centro derecha que recoge cerca de un 50% y un centro izquierda que obtiene el también cerca de un 50%… dejando así constancia del amplio y patente rechazo a toda oposición antisistema calificada hoy de peligrosa aventura y mañana de enemiga de la concordia, la paz y la seguridad… por lo tanto de terrorista… y que por lo tanto hay que tratar como tal.

En cuanto a la fortaleza de las convicciones de los profesionales de la política… no hay mejor prueba de esta que la multitud de enroques y tránsfugas de un partido hacia otro a la hora de la verdad (es decir de posicionarse y escoger su bando para tener las mejores oportunidades de ser electos)… sin ningún pudor y vergüenza son carretadas de izquierdistas que se pasan a la derecha e igual numero de derechistas que se pasan a la izquierda.

Dicho todo lo anterior no es de extrañarse que la gran mayoría de quienes participan de esta farsa al introducir su voto en la urna, no se la crean… lo saben tan bien que por lo general no votan por una opción o alguna alternativa (que no existe) sino en contra de la que les parece que seria todavía peor que la que “escogen” (o creen escoger). No se vota “a favor de” sino contra, se trata de descartar la peor opción. Es por lo mismo que los candidatos y partidos se abstienen (se cuidan) de no hacer hincapié en las virtudes de sus programas, sino que todo el esfuerzo propagandístico se centra en descalificar el oponente. Es también lo que explica el fulgurante “éxito” del tan cantado voto útil.

En resumen la distinción entre derecha e izquierda se encuentra hoy vacía de todo contenido, no tiene hoy ninguna razón de ser. La única razón por la cual esta permanece en el mundo de la política “politiquera” (la verdadera ya no existe) es la persistencia de su “utilidad” en el proceso de legitimación, tanto del sistema electoral en si como del candidato que resulta vencedor, como de paso también del candidato derrotado a quien le otorga el estatus de legitimo opositor.
La verdadera oposición no es entre la Derecha y la Izquierda, sino entre quienes mandan y quienes obedecen, quienes ejercen la dominación y quienes aceptan su sumisión… entre los de “arriba” y los de “abajo”.
Uno de los pocos que entendieron esta “verdad” (aunque quizás todavía a medias) es el EZLN… con su eslogan “abajo y a la izquierda” (aunque quiero suponer que al emplear la palabra izquierda se refieren al lugar del corazón y no al habitual posicionamiento político.)