abril 27, 2008

Geografia política ¿horizontal o vertical?



PERTINENCIA DE LA PERPETUACION

DE LA SEPARACION ENTRE

IZQUIERDA Y DERECHA.

El 28 de agosto del año 1789, reunidos en Versailles, los diputados de la Asamblea Constituyente tenían que decidir si se le respetaba (reconocía) al Rey un derecho de veto de carácter absolutorio o solo relativo (acotado). Con la finalidad meramente practica de facilitar el conteo de los votos, los partidarios de un derecho de veto absoluto por parte del Rey se pusieron a la derecha del presidente de la asamblea mientras quienes eran partidarios de un mayor control sobre el monarca se posicionaron a su izquierda. El resultado del debate se saldo por una victoria… del centro: se llego a un compromiso, el poder de veto del Rey seria de carácter suspensivo.
Como para tantas otras cosas la Revolución francesa había dado nacimiento a la geografía política Izquierda/Derecha que perduraría hasta nuestros días.

Hoy en día, en la casi totalidad de las naciones que se vanaglorian de regirse mediante el sistema político conocido como Democracia, perdura la clásica separación entre Derecha e Izquierda. Aunque en los hechos, siendo la verdadera separación de naturaleza mas vertical que horizontal, seria mas apropiada una geografía política de tipo vertical que separara los “de arriba” y los “de abajo” (como en el periodo de la Convención Nacional francesa, de 1792 a 1795, entre los de la Montaña y los del Pantano) que la vigente separación horizontal entre la derecha y la izquierda.

Desde la Revolución francesa, tanto a lo largo de los siglos XVIII, como XIX y gran parte del XX, la batalla ideológica entre la izquierda y la derecha se zanjo mediante manifestaciones, revueltas, sublevaciones, revoluciones, guerras civiles, asesinatos selectivos o cruentas represiones. Desde hace varias décadas, la lucha por la supremacía ideológica (con la institucionalización y el ejercicio del poder resultantes) dejo el derramamiento de sangre… se civilizo… todos (casi todos) se pusieron de acuerdo en que la única lucha legitima era la que se daba en las urnas. Cualquier traslado de la lucha electoral a la calle es inmediata y unánimemente condenada y de ser necesario reprimida (con toda la fuerza que haga falta y hasta mas… y si hace falta, hasta mucho mas).

¿Que son la Derecha y la Izquierda?
Tiempo atrás cada una a su manera era un proyecto político, es decir una construcción de la polis (una comunidad de individuos que viven juntos, de hecho o por decisión propia), de acuerdo a algunos postulados y principios que definían y orientaban la naturaleza de las relaciones entre quienes integraban dicha comunidad. Principios que se daban en torno a dos ejes principales, la creación y reparto de la riqueza (el dominio de la economía) así como la traducción política de las relaciones de dominación, la “institucionalización” de las relaciones de poder en el seno de la comunidad.
Hoy, en los tiempos del consenso democrático que reina en casi todo el orbe, izquierda y derecha ya no son mas que reminiscencias de este pasado, unos conceptos sin sustancia (o por lo menos sin traducción o consecuencias reales), que algunos quieren, a como de lugar, mantener vigente para que el juego electoral siga otorgando la legitimidad requerida tanto por ganadores como por perdedores (que esperan ser algún día ser los ganadores), mientras otros quisieran borrar para siempre, por inoperante y manifiestamente innecesaria, dado que la historia (entendida como la “lucha política” por la supremacía) llego prácticamente a su fin (salvo honrosas y desesperadas excepciones) tras la indiscutida e indiscutible victoria del capitalismo neoliberal sobre la totalidad de la faz de este planeta.

Antes de proseguir en esta dirección, un poco de nostalgia… al modo en que uno se despide de lo que fue y nunca mas volverá a ser (por lo menos bajo la forma que conocimos).
Para esta remembranza, mas que referirnos a la izquierda y la derecha como conceptos políticos (superados, agotados o por lo menos en vía de “fusión” en un único centro, con mínimos matices), lo haremos en el sentido de ¿que es ser de izquierda o ser de derecha? (lo cual tiene todavía cierta pertinencia para una gran parte del “público espectador”).

¿Quiénes solían ser de Izquierda?
Esencialmente, los integrantes de las capas populares, refiriéndose al nivel de la renta económica. Los trabajadores, quienes en el mercado vendían lo único que podían vender, su fuerza de trabajo, los que a cambio de la percepción de su único medio de subsistencia aceptaban vender esta fuerza a quienes poseían los medios de producción y tenían a bien obsequiarles esta única y honrosa posibilidad… trabajar.
Pero también, y a menudo, algunos “intelectuales”, cuyo resultado de su “actividad pensante” los llevaba, esencialmente por razones humanistas, a denunciar el “estado reinante de las cosas”, tomando partido (el intelectual comprometido) por los desheredados.
¿Quiénes eran de Derecha?
Pues quienes, “generosamente” proporcionaban a los demás la posibilidad de subsistir, los poseedores del capital, quienes tenían a su disposición quienes trabajaran para ellos.
También, y a menudo, quienes en el ejercicio de su actividad profesional habían adquirido una cierta independencia y creían haber abandonado la suerte de los parias (o por lo menos tenían la ilusión de ser sus propios amos, y esto gracias a su esfuerzo y su tesón). También una gran proporción de quienes a pesar de ser “trabajadores” y parte integrante de la “borregada”, habían logrado integrar la dichosa “clase media”, definida como tal por su capacidad de consumo, y por lo tanto tenían mucho mas cosas que perder además de sus cadenas.
Para los dirigentes, quienes mandan y ejercen el poder, la cosa era mas compleja. En un sistema básicamente capitalista quienes disfrutaban de esta posición se consideraban (eran considerados) de derechas si ejercían el poder en representación de los “dueños del capital”. Quienes, desde la “oposición” pretendían luchar para que fuesen ellos quienes detentaran el poder pretendiendo representar los intereses de los trabajadores, se decían de izquierdas. Como quienes llevaban esta lucha en “el mundo del trabajo”, entiéndase los sindicalistas. En cuanto a quienes ejercían el poder en las Republicas pretendidamente socialistas, estos se consideraban obviamente de izquierdas… cuando en realidad no eran mas que burócratas procurando su propio interés, en tanto que burócratas, es decir en tanto que miembros prominentes del aparato bicéfalo que conjugaba las tomas de decisiones tanto económicas como políticas. Lo cual era también el caso en el sistema capitalista… nada mas que de manera disfrazada mediante la bien aceitada mecánica de la democracia representativa.

¿Cuáles eran los valores, las actitudes, los comportamientos de la Izquierda, o de quienes se decían de izquierda?
Indiscutiblemente… la Igualdad… la Justicia. No la igualdad a secas, no solo el “ante la ley todos somos iguales en derechos”... sino en los hechos. De que me sirve la libertad de movimiento si no tengo con que hacerla efectiva, pagar lo que esta me cuesta. De que me sirve tener la posibilidad de ir a la escuela, pretender que esto permitirá subirme al “ascensor social” si mi “herencia cultural” y mi posición en la “escala socioeconómica” me lo impiden. No el simple “a cada quien según sus meritos” sino “a cada quien según sus necesidades.”
La Solidaridad. No pensar ni actuar en función de mi propio y egoísta interés, sino también el de mis semejantes, de quienes conmigo conforman la comunidad en la cual vivo, de la cual formo parte y sin la cual no solo no puedo ni siquiera vivir sino no existo, literalmente no soy nadie.
También el ser (o por lo menos considerarse) Progresista. El creer que el orden natural de las cosas no es tan natural y que este no solo puede cambiarse sino que debe cambiarse. Que la fatalidad no existe o por lo menos que uno puede no aceptarla, rebelarse. Que somos dueños de nuestro destino, que podemos cambiarlo si tal es nuestra voluntad.
¿Cuáles eran los valores, los comportamientos, las actitudes de la derecha, o de quines se decía de derecha?
Esencialmente… la Autoridad… el Orden. El saber… y aceptar… que hay quienes mandan y quienes obedecen, quienes poseen lo superfluo y quienes carecen de lo indispensable… que siempre ha sido así y lo seguirá siendo… que así es el orden natural de las cosas.
Por supuesto (y en parte como consecuencia u origen de lo anterior) la Religión y la Tradición, sin olvidar la Familia y la Patria.
También el Trabajo, la virtud del Esfuerzo… condiciones del Éxito (obviamente individual). Aquí la justicia no es un derecho sino una sanción, una recompensa. Aquí nada de solidaridad, sino la Compasión y la Caridad. Aquí nada de “a cada quien según sus necesidades”, sino “a cada quien según sus meritos”. Es el reino de la meritocracia que lo puede todo, vence todo, iguala todo y todos.
Y todo esto con el fin ultimo de alcanzar la Seguridad… que significa la protección a su persona y sus bienes… pero ante todo el aseguramiento de la permanencia, del inmovilismo. El hombre de derecha era esencialmente Conservador.

En el plano de la economía ¿que significaba ser de izquierda o de derecha?
Ser de izquierda, quería decir estar a favor de la intervención del Estado, ya sea en mayor o menor grado, ya sea que este fuese el único o principal actor económico o simplemente un órgano planificador, orientador, arbitro, un ente esencialmente destinado a asegurar un mejor reparto de la riqueza.
Ser de derecha, quería decir ser liberal, partidario del Mercado y la Libre Competencia, pero sin condenar dogmáticamente la intervención del Estado cuando esta favorecía objetivamente los intereses del capital, como por ejemplo la política económica socialdemócrata del “estado de bienestar”.




Pero hoy, TODO ESTO HA CAMBIADO…enormidades.
Valores que ayer se consideraban como de izquierda son hoy de derecha… y viceversa.
Quienes ayer eran consideradas como personas de izquierda porque a la hora de votar lo hacían por partidos de izquierda hoy votan por partidos de derecha… y quienes votaban por la extrema izquierda (o lo que se consideraba como tal como los partidos comunistas), votan hoy por partidos de extrema derecha. Como también los hay que ayer votaban por los partidos de derecha y hoy votan por partidos de izquierda… o que se consideran como tales.
Políticas (económicas… pero no solo) que ayer se consideraban de derecha son hoy aceptadas y practicadas por la izquierda. Aquí si, la inversa no ocurre… y ahí esta el meollo del asunto.

En las sociedades desarrolladas o primer mundistas, sin necesidad de disparar un solo tiro (o tan pocos que ya no nos acordamos), en las ultimas tres o cuatro décadas, la batalla ideológica entre la izquierda y la derecha ha sido ganada por esta ultima… y por nocaut. Si bien es cierto que en las sociedades menos desarrolladas… o en vía de desarrollo… o emergentes (he aquí los vocablos son parte de esta victoria) se requirió (y en algunos casos se requiere todavía) de un mayor numero de tiros para vencer una resistencia en algunos casos mas tenaz, lo cierto es que la victoria también ha sido en la gran mayoría de los casos por nocaut… y solo en unos cuantos por puntos…a sabiendas de que quienes se autoerigen en árbitros pueden, y no se privan de hacerlo, recurrir a algunas de las armas mas poderosas, como pueden ser la corrupción y el chantaje… y si hay quien se resiste mas allá de lo “razonablemente aceptable” entonces si se recurre al convencimiento por las armas mas letales… habiendo tomado la precaución de tildarlo previamente de retardatario, de enemigo del progreso… y si hace falta, de terrorista.

El problema con las nociones (o conceptos) de Izquierda y Derecha es que si antes estas definían una posición ideológica relacionada con la organización política de la colectividad (el quien y como de la toma de decisiones en el seno de la comunidad), hoy estas solo tienen (adquieren) sentido insertándose en el juego electoral de la democracia representativa… cuando la política, como tal, se encuentra en vía de desaparición.
Todas las antiguas fuerzas políticas, democráticas o no, que pretendían gobernar los hombres y las cosas se han rendido sin condiciones abandonando esta añeja pretensión a gobernar por la simple administración de la economía. Hoy, la política (lo político) se resume a la “gobernanza”, que significa alcanzar la mayor eficiencia “managerial” posible sometiéndose sin condición alguna a la ¿racionalidad? de las leyes del mercado, al reino de la divina “mano invisible” que, en forma providencial, concilia los intereses egoístas de quienes (individuos, empresas, carteles, organizaciones de toda índole) participan en la economía (en una feroz y descarnada competencia) con el interés colectivo. La arcaica búsqueda del querido Jean Jacques Rousseau en pos de la mejor manera de poder expresar la Voluntad General ha sido definitivamente desplazada por la modernidad del imperio del Management.

Un único pero mas que representativo ejemplo, la evolución de la plataforma ideológica del Partido Socialista Francés.
En 1905, al momento de su creación el PSF se dice ser “un partido de clase cuya finalidad es la socialización de los medios de producción e intercambio transformando la sociedad capitalista en una sociedad colectivista o comunista”
En 1969, al partido considera que “por ser demócratas consecuentes, los socialistas estiman que una verdadera democracia no puede existir en una sociedad capitalista”, sin embargo “la lucha de clases” ya es sustituida por la “emancipación de los trabajadores” y la socialización deja de ser “revolucionaria” para tornarse “progresiva”.
En 1990, encontrándose en el poder desde hace dos años, El PS se proclama “a favor de una economía mixta respetuosa de las leyes del mercado”.
Hoy, la declaración de principios del partido, dada a conocer hace algunos días, menciona que “ser socialista es no satisfacerse del mundo tal como es (¡siguen siendo progresistas y rebeldes!)… la igualdad esta en el corazón de nuestro ideal (¡menos mal!)… “la predistribución de la riqueza es condición indispensable para hacer realidad la igualdad de los derechos… sigue siendo necesario conciliar los intereses particulares con el interés general”… por lo que “los socialistas son partidarios de una economía social y ecológica de mercado, una economía regulada por el poder publico… la regulación es una función fundamental del Estado para poder conciliar la economía de mercado con la democracia y la cohesión social”.
Si separamos el grano de la paja, que tenemos. Simple y sencillamente, el reconocimiento de que la economía de mercado, si bien es portadora de desigualdad (mitigada por la regulación), es insustituible.

¿Por qué este “corrimiento” de la izquierda hacia la derecha y no uno de la derecha hacia la izquierda?. La respuesta parece bastante obvia. Porque en un sistema dominado por la economía en el cual la política ha sido desde siempre la puesta en práctica de una “política económica”, se requiere de una cierta base económica para poder sustentar una política económica, sea cual sea esta.
Sobre las ruinas de la segunda guerra mundial (respuesta a la gran crisis capitalista de 1929 y el terror al vigor del “peligro rojo”) y hasta medianos de los años setentas se dio un periodo de bonanza económica. Todos los países occidentales (en oposición a los del área dominada por la URSS) del hemisferio norte experimentaron unas tasas de crecimiento nunca antes vistas, principalmente basadas en el nacimiento y expansión de lo que se dio en llamar la sociedad de consumo. El famoso circulo virtuoso, mayor crecimiento, mayor poder adquisitivo, mayor consumo, mayor producción, repetido al infinito. La existencia de este circulo virtuoso con su consecuencia socioeconómica “natural” la expansión de la clase media (o sea la integración al consumo de una gran parte del “proletariado”) permitieron lo que se conoció como la política económica del “Estado del bienestar” o el “Estado providencia”.
Es sobre esta base que en el periodo que se conoce como el de las “treinta gloriosas” (los treinta años que van de 1945 a 1975) los partidos que se decían de izquierda, de los socialdemócratas a los comunistas, vieron crecer su influencia ideológica (llegando a traducirse en su llegada al poder en algunos países). Sin olvidar el muy importante papel jugado por los grandes sindicatos que “encuadraban” las demandas, “jalaban” las políticas sociales y “acompañaban” el crecimiento de la influencia de los partidos dichos de izquierda.
Sin embargo a partir de la mitad de los años setentas, cerrado el intermedio de la “revuelta libertaria” del 68 (posible, y quizás desencadenado, gracias precisamente a este largo periodo de crecimiento económico), este modelo empezó a dar sus primeros signos de agotamiento, a la vez que se desencadenaba una ofensiva ideológica a gran escala y muy bien montada (encabezada por Milton Friedman, Friedrich Hayek y mas tarde Francis Fukuyama quien decretaría el fin de la historia) que propugnaba la necesidad del regreso a la ortodoxia de la teoría liberal, culpando a la política keynesiana de todos los males, distorsiones y desequilibrios que empezaban a darse en las principales economías del planeta (a notar el empleo del termino “principales economías” y no principales Estados o principales naciones).
En muy poco tiempo se conjugo la indiscutible supremacía de la ideología liberal (o neoliberal) con la concreta aplicación de las principales orientaciones y medidas económicas que se sustentaban en esta ideología neoliberal:
La preponderancia del capitalismo financiero sobre el capitalismo productivo (el valor económico real de los activos del planeta es ahorra tres veces inferior a los instrumentos financieros emitidos tomando como referencia estos activos), con todos los “desajustes” inherentes (concentración acelerada de la riqueza a la par de la exclusión de millones de hombres con el consiguiente incremento de los flujos migratorios), la ampliación de la parte de la especulación y la corrupción como motores de la actividad económica, los importantes cambios tecnológicos (con la aparición y el muy rápido desarrollo de la informática, y en forma general la simultaneidad del incremento de la velocidad con el encogimiento del tiempo y el espacio) y científicos (con principalmente todo lo ligado a la biogenética), la globalización con la exacerbación de la competencia a nivel mundial (ya no se compite con el vecino que se encuentra en el mismo espacio nacional, sino con competidores ubicados en espacios lejanos y entornos sociopolíticos y socioeconómicos muy diferentes al de uno), la privatización de sectores enteros de la actividad económica (que se inscribe en una “política” general de privatización de las ganancias y socialización de las perdidas), la perdida de las competencias del Estado nacional a favor de los organismos, empresas y entidades multinacionales, transnacionales o supranacionales (tanto del ámbito privado como del ámbito publico).
El resultado es el ya comentado, de la absoluta y apabullante preponderancia de la lógica economicista y utilitarista que responde a las solas leyes del mercado con la mercantilización de todas las áreas de la actividad humana incluyendo la vida misma. Viéndose la política engullida por la economía y la izquierda privada de toda posibilidad de poder “hacer realidad” sus postulados ideológicos… y por lo tanto perder toda su credibilidad al verse “en la obligación” de adaptar sus políticas (que se reducen a una simple tarea de gestión) a dicha realidad cuando accede al poder.

Admitido como insuperable el modelo liberal demócrata, en los tiempos y espacios electorales (los únicos legítimos y por lo tanto permitidos) la batalla ideológica y programática entre la Izquierda y la Derecha, se da sobre insignificantes matices que se intenta presentar como insalvables diferencias.
Aceptada esta preponderancia ideológica sobre lo principal y básico, en los intervalos entre una elección y otra, la batalla entre la Izquierda y la Derecha se reduce casi exclusivamente a lo que se conoce como las cuestiones “societales” (o de hábitos y costumbres) que tienen que ver con la moral, la ética, las relaciones entre individuos o entre estos (como individuos o colectivos determinados por la pertenencia a un grupo especifico o constituido sobre la base de ciertas semejanzas o afinidades) y el Estado.

En ninguno de los dos momentos (tiempo de elecciones o intervalo entre elecciones) jamás se cuestionan las relaciones de poder y/o dominación relacionadas con la organización misma de la comunidad en la cual viven los individuos, siempre pretendidamente autónomos y libres. Podemos debatir y pelearnos (de preferencia entre expertos y frente a unas cámaras para que sentado en nuestro sillón o acostado en nuestra cama podamos relativizar, preguntarnos, tomar partido, incluso cuestionarnos… antes de apagar la luz y dormir del bien merecido sueño de quienes han cumplido con su diario deber) sobre el aborto, la discriminación hacia los homosexuales, la clonación, la eutanasia, las violaciones a los derechos humanos o incluso los abusos del poder… pero jamás cuestionarlo como tal, jamás preguntar ¿qué producir, como, para quien? o ¿quién decide, de que, como, porque?

Y si en ocasión de la toma de alguna decisión realmente trascendental (con importantes repercusiones sobre el estatus quo vigente) por parte de quien “gobierna”(o mejor dicho atiende los intereses de quienes representa… que no son quienes lo eligieron) llega a surgir alguna diferencia de fondo entre quien ocupa el poder y quien pretende ocuparlo, entonces poco importa si los actores son de derecha o de izquierda, si la medida es de derecha o de izquierda… los limites de la acotada y mediatizada democracia representativa surgen a la luz del día (para empezar chantaje a la tolerancia, la convivencia pacifica, el respecto de la legalidad, después el linchamiento mediático, y si es necesario el recurso al uso del monopolio de la violencia)… simplemente porque lo que se encuentra en juego no es el calificativo que se le pueda atribuir en relación a una determinada posición en el tablero político sino el poder como tal, su ejercicio y disfrute.

Cada día son mas numerosos los “politólogos” que en la prensa (escrita, radiofónica o televisiva) se preguntan el porque del desprestigio de los politicos (cuando en realidad muchos de ellos participan mas que activamente en esta labor), del desinterés del común de los mortales por la política, del incremento del abstencionismo, de la pertinencia de la persistencia en el uso de los conceptos de izquierda y derecha.
Como ya se dijo al principio, hay quienes contestan afirmativamente a esto ultimo y quienes lo hacen por la negativa, sin embargo todos (sean considerados de izquierda o de derecha) lo hacen dentro de la lógica del sistema, situándose “en el” y no desde una perspectiva de oposición (y menos de confrontación) con este, ni siquiera de simple cuestionamiento.
Quienes dicen que no, saben que hoy en día , a la hora en la que los políticos ya no gobiernan sino que son simples administradores que con sus decisiones buscan simplemente contribuir a la promoción y defensa de los intereses de quienes los encumbraron donde se encuentran, con la finalidad de que estos logren los mejores resultados posibles en la lucha sin cuartel (contra sus competidores como contra quienes representan los “obstáculos internos” que, ambos, se tienen que vencer o eliminar) por la obtención y el reparto de las ganancias y la dominancia (en todos sus aspectos), esta diferenciación entre izquierda y derecha es no solo vetusta sino sin sustento alguno.
Quienes dicen que si, lo hacen pensando en que si esta oposición derecha/izquierda es hoy en día efectivamente en gran medida artificial y caduca, esta sigue teniendo un valor nada despreciable dado que por su misma simplificación reduccionista contribuye a la perpetuación de la participación de los individuos al mayor engaño de la dizque democracia representativa, consistiendo en creer que al votar por algún candidato (al puesto que sea) en el cual se reconocen con el cual se identifican (el mimetismo entre las creencias y las representaciones personales y las del candidato, la pertenencia, mas que a una misma ideología, a una misma “sensibilidad”) eligen a su representante, a quien creen que gobernara de acuerdo con los intereses de quienes votaron por el... como si su voto tuviese un efecto vinculatorio, de carácter obligatorio, entre las promesas y las realizaciones… como si tuviesen la mas mínima posibilidad de pedir cuentas.
Esta ultima “opción” es evidentemente la que mas conviene para los intereses del sistema, la que le permite su legitimación cada determinado lapso de tiempo. Además con la ventaja de que al ser “democrática” se refrenda la opción en un sistema no solo respetuoso de la voluntad libremente expresada por la mayoría, sino “deseado” por unanimidad… dado que los votos se reparten “naturalmente” y en proporciones cada día mas idénticas… entre un centro derecha que recoge cerca de un 50% y un centro izquierda que obtiene el también cerca de un 50%… dejando así constancia del amplio y patente rechazo a toda oposición antisistema calificada hoy de peligrosa aventura y mañana de enemiga de la concordia, la paz y la seguridad… por lo tanto de terrorista… y que por lo tanto hay que tratar como tal.

En cuanto a la fortaleza de las convicciones de los profesionales de la política… no hay mejor prueba de esta que la multitud de enroques y tránsfugas de un partido hacia otro a la hora de la verdad (es decir de posicionarse y escoger su bando para tener las mejores oportunidades de ser electos)… sin ningún pudor y vergüenza son carretadas de izquierdistas que se pasan a la derecha e igual numero de derechistas que se pasan a la izquierda.

Dicho todo lo anterior no es de extrañarse que la gran mayoría de quienes participan de esta farsa al introducir su voto en la urna, no se la crean… lo saben tan bien que por lo general no votan por una opción o alguna alternativa (que no existe) sino en contra de la que les parece que seria todavía peor que la que “escogen” (o creen escoger). No se vota “a favor de” sino contra, se trata de descartar la peor opción. Es por lo mismo que los candidatos y partidos se abstienen (se cuidan) de no hacer hincapié en las virtudes de sus programas, sino que todo el esfuerzo propagandístico se centra en descalificar el oponente. Es también lo que explica el fulgurante “éxito” del tan cantado voto útil.

En resumen la distinción entre derecha e izquierda se encuentra hoy vacía de todo contenido, no tiene hoy ninguna razón de ser. La única razón por la cual esta permanece en el mundo de la política “politiquera” (la verdadera ya no existe) es la persistencia de su “utilidad” en el proceso de legitimación, tanto del sistema electoral en si como del candidato que resulta vencedor, como de paso también del candidato derrotado a quien le otorga el estatus de legitimo opositor.
La verdadera oposición no es entre la Derecha y la Izquierda, sino entre quienes mandan y quienes obedecen, quienes ejercen la dominación y quienes aceptan su sumisión… entre los de “arriba” y los de “abajo”.
Uno de los pocos que entendieron esta “verdad” (aunque quizás todavía a medias) es el EZLN… con su eslogan “abajo y a la izquierda” (aunque quiero suponer que al emplear la palabra izquierda se refieren al lugar del corazón y no al habitual posicionamiento político.)

abril 08, 2008

DIGNIDAD, PRECIO Y MERCADO



Todo tiene o un precio o una dignidad. Se puede sustituir lo que tiene un precio por su equivalente; en cambio lo que no tiene precio, y por lo tanto equivalencia, es lo que posee una dignidad.

Emmanuel Kant, 1785.


Por lo tanto para preservar un mínimo de dignidad en nuestras sociedades seria necesario establecer algunos santuarios en los cuales el Mercado fuese terminantemente proscrito.

Dany Robert Dufour, 2007.


Puras buenas intenciones y utópica pretensión dado que la vida misma, todo lo vivo, hasta la vida humana, ya fueron absorbidos por la Mercancía. Hoy todo tiene un precio o esta en vía de tenerlo.

Yo, sin fecha presente y con futuro más que previsible.

APARIENCIA, SEDUCCION Y EFICIENCIA


Jean Baudrillard ha escrito muchos textos y libros cuya temática tiene que ver con la centralidad de las nociones de la apariencia y la seducción en esta época que se da en definir como posmoderna.


Libros todos muy interesantes para mi, pero que se quedaban en la teorisación, sin “conexión” directa con situaciones concretas, vividas por mi… hasta que hace unas cuantas semanas pude presenciar una situación en la cual la apariencia y la seducción eran centrales.Fue en la ciudad de León, en una “feria” denominada ANPIC cuya finalidad es poner en contacto proveedores y potenciales compradores de la industria del calzado. Aburrido por tal liturgia, decidí apartarme y sentarme en una “área de consumo”… no para consumir cualquier bebida, sino para leer.

Resulto que dicha área se encontraba a un lado del “stand” de la empresa multinacional Coats (cuya aparente razón por estar en esta feria radicaba principalmente en la fabricación de hilos para la industria del calzado).

Trabajando yo mismo para una empresa que se dedica también a la fabricación de hilos, no era la primera vez que me tocaba ver, o estar cerca de un stand de Cotas. Desde muchos años antes me había percatado que dicha empresa era la que hacia el mayor esfuerzo para intentar aparentar lo que se cree entender como “modernidad”… destacar de la “medianidad” de las demás empresas mediante la puesta en escena de una cierta espectacularidad, principalmente basada en unos juegos de luces y sonidos “apoyando” (tratando de resaltar) la presencia de jóvenes y guapas edecanes.

Sin embargo, en esta ocasión, la puesta en escena de esta apariencia y seducción me pareció mucho mas acentuada que en las anteriores ocasiones.

Sobra decir que el producto que se supone querer vender (canalizar hacia el potencial cliente) se encontraba prácticamente ausente de la escenificación. Casi ninguna presencia de hilo como tal (real), solo imágenes, ilustraciones estilizadas, en busca de una perfección fotográfica (pretendidamente artística) que las alejaba a todas luces de la realidad más real y común. Aquí no se trata de que el cliente pueda acercarse al producto, ver su textura, tocarlo, mucho menos verlo “trabajar” en alguna maquina, sino presenciar (que es mucho mas que ver) la perfección (la cual como todos sabemos no es de este mundo). En este sentido era muy sintomático que el poco producto real estuviese presentado en unas jaulas de vidrio.

Si no hay producto, ¿hace falta que haya vendedores?.

El personal “profesional” se reducía al mínimo indispensable; tres vendedores uniformados que hacían todo lo posible para tratar de pasar desapercibidos. Nada de llamar la atención del posible cliente que deambulaba por los pasillos. Harían preguntas técnicas… porque, cuanto, cuando… y de lo que menos se trata es de entrar en este terreno.

Tratándose de recurrir a la seducción y no a la racionalidad, la atracción es clave… y que mas atractivo que la conjunción de juventud, belleza y sexo.

Dos edecanes de sexo femenino, de entre dieciocho y veintidós anos, verdaderas exponentes de los actuales cánones de la belleza centroeuropea, súper delgadas, con la vestimenta que se requiere no únicamente para resaltar (como venia sucediendo hasta ahorra) las redondeces que se requieren en los lugares que se requieren (bustos y nalgas) sino también de manera muy explicita el sexo que resalta un short tan pegajoso que parece una segunda piel.
Muy llamativa novedad, el edecán de sexo masculino.
Joven efebo (sin duda hombre pero con una apariencia lo suficientemente afeminada), vestido con un jean lo suficientemente pegajoso para que resalte en forma muy evidente lo abultado de su sexo masculino, así como una camiseta que resalta la musculatura de sus brazos, torso, pectorales y abdominales.

Obviamente, toda esta juventud, belleza y sexo tan explicito no se encuentra en el stand para informar, contestar preguntas técnicas… sino para atraer la vista. Incluso ni tratan de atraer el paseante hacia el stand, abordándolo, buscando entablar alguna conversación. No parecen ni siquiera seres humanos…son parte de la decoración, son objetos, maniquíes dotados del don de la palabra… pero, como se acaba de mencionar, no para intentar entablar alguna conversación con los posibles clientes… sino para hablar animadamente entre ellos. En las casi dos horas que los estuve observando fue lo único que hicieron, hablar entre ellos, sin interesarse en lo mas mínimo en el entorno. Ni en los “técnicos” (que sea dicho de paso no hacían tampoco otra cosa que hablar entre ellos) ni en quienes pasaban y se los quedaban viendo.

No se que habrá sucedido después de que me canse de observarlos de reojo mientras trataba de seguir leyendo. Pero en todo este tiempo, y de todos los que tenia en mi campo de visión, este stand fue sin lugar a dudas el menos visitado de todos.

Al día siguiente, faltando todavía mas de una hora para que se diera por terminada la feria, fueron de los primeros (sino los primeros) en cerrar el stand e irse.

A que fue Coats a esta feria. A hacer puro acto de presencia, no creo.

Habrán leído Baudrillard y se habrán convencido de que en la posmodernidad la eficiencia mercantil (obligatoria antesala de la eficiencia productiva) pasa por la apariencia y la seducción. No lo creo tampoco.

Lo extraño del caso es que una compañía que viene a exponer productos cuyos potenciales compradores son industriales, y no consumidores finales, emplee estrategias de apariencia y seducción cuando se supone que dichos compradores potenciales toman sus decisiones en base a supuestos racionales, básicamente fundados sobre la productividad y en ultima instancia la eficiencia.

La espectacularidad de la cual forman parte la apariencia y la seducción no esta peleada con la racionalidad y la eficiencia, sino que ya forma parte de estas… aun para quienes lo intuyen, sin saberlo.

Lo mas probable no es que Coats lo intuya sino que lo sabe. Lo extraño del caso siendo que juega en una cancha que ya no es la suya con unas reglas del juego que no son todavía las de los demás.

De todas las empresas presentes en esta feria, Coats es posiblemente la única que se pueda calificar de multinacional y/o transnacional. La única que seguramente ya dejo el capitalismo industrial “a la vieja usanza” para integrarse al nuevo capitalismo financiero. El capitalismo en el que las empresas que antes producían bienes lo siguen haciendo (aunque muchas se han transformadas y no lo hacen mas) pero ya se manejan de acuerdo a las nuevas reglas del juego en las cuales las ganancias ya no son una exigencia de los “dueños” sino de los accionistas (lo cual es una gran diferencia tanto en cuanto a las exigencias como en cuanto al método de consecución de estas), y estas ya no dependen esencialmente de la venta de los productos fabricados sino de las transacciones financieras para las cuales la producción y venta de bienes no son mas que el “soporte” material.
Si así fuese, y estoy plenamente convencido de que lo es, que importancia tiene para una empresa de este calado exhibir productos para una industria manufacturera productora de calzado en un espacio en el cual esta producción se encuentra en franco declive por haberse ido a otros espacios mas rentables para quienes se aferran al viejo capitalismo industrial.

La presencia de Coats en la ANPIC no tenia mas razón de ser que la de mostrarse (exhibirse ella y no sus productos)… y consecuentemente escogió la mejor manera de hacerlo… la que la sitúa en mayor sintonía con “las estrategias de comunicación” de esta nueva fase del capitalismo… que pasan por la apariencia y la seducción.

marzo 17, 2008

CUANDO UN ASESINATO A SANGRE FRIA SE CALIFICA DE IMPRUDENCIAL Y LOS ASESINOS SE LO TOMAN A BROMA



La Fiscalía General del Estado ha ordenado que se investigue si tres guardias civiles de Ceuta cometieron un delito de homicidio por imprudencia al "pinchar" los salvavidas de cuatro inmigrantes subsaharianos. Uno de ellos murió ahogado. Los hechos ocurrieron en la madrugada del 26 de septiembre de 2007. Una embarcación de la Guardia Civil con tres agentes interceptó a cuatro inmigrantes (tres hombres y una mujer) que intentaban llegar a nado a Ceuta desde la costa marroquí. Los agentes les detuvieron, les esposaron y volvieron con ellos a aguas marroquíes. Les empujaron al agua y les pincharon con un cuchillo los salvavidas que llevaban, según el fiscal.

El Juzgado de Instrucción número 1 de Ceuta abrió diligencias hace unos meses, tras la denuncia presentada por la Comisión Española de Ayuda al Refugiado (CEAR). Los guardias civiles ya han prestado declaración ante el juzgado.

El hombre fallecido era un senegalés de 29 años, que "comenzó a pedir auxilio diciendo que no sabía nadar". Los agentes se lo tomaron "a broma y se rieron", según el escrito del fiscal. Poco después se percataron de la realidad y un guardia civil se tiró al agua para sacar al inmigrante y tratar de reanimarle, pero ya era demasiado tarde. Efectivos del Emergencias estuvieron más de una hora en una cala ceutí realizando sin éxito maniobras de reanimación. Sólo pudieron certificar su muerte.

CEAR añade en su denuncia, en la que cita como testigo a otro de los inmigrantes de aquella expedición, que cuando los sin papeles llegaron a la costa marroquí de Beliones, junto a la frontera este de Ceuta, los agentes de ese país se negaron a aceptar al que presentaba "signos claros de agonía", por lo que la Guardia Civil llamó a una ambulancia de Ceuta, que tardó casi una hora en llegar, y dos camilleros recogieron al hombre cruzando por la cancela fronteriza, en lugar de la frontera oficial.

El fallecido fue enterrado en el cementerio de Santa Catalina de Ceuta como no identificado, si bien las gestiones de la CEAR determinaron que se trataba de Laucling Sonko, de 29 años, nacido en Samboulandian (Senegal), que tenía una hermana, un cuñado y un primo con residencia legal en Vícar (Almería).

Los otros tres inmigrantes eran un hombre de Costa de Marfil y un hombre y una mujer cameruneses, que sufrieron hipotermia, magulladuras y heridas como consecuencia de la presunta acción de los guardias civiles.


Tomado del periódico "El Pais"

ROCÍO ABAD - Ceuta - 17/03/2008

marzo 15, 2008

DE APARIENCIAS




GUERRILLEROS
ACUSADOS DE NARCO TERRORISTAS




JEFES DE ESTADO
EMINENTEMENTE NARCO TERRORISTAS

marzo 03, 2008

DE INMIGRANTES



Y MUROS



En estos días (finales de febrero y principios de marzo) se dan dos importantes procesos electorales (importantes para quienes creen en la falacia de la democracia). En España, el PSOE y el PP (junto con algunos comparsas mas) se disputan la “gobernanza” (el poder de gestionar los intereses de la elite de esta ¿nación?). En los USA, Barack Obama e Hillary Clinton se disputan la nominación de su partido para poder disputar el ejercicio del poder contra el candidato del partido adverso (aquí, siendo la democracia mucho mas eficiente, se saltan el inconveniente de comparsas que no hacen mas que estorbar la efectividad de la tal gobernanza).


Llegado el momento clave de las campañas electorales (es decir a cuarto para las doce o la ultima recta antes de la meta) surge, como por arte de magia, la temática de la inmigración… ya sea para hacerse con los votos de quienes culpan a los “extranjeros” de todos los males que padecen… ya sea para solicitar los votos de quienes “valoran los derechos humanos” de estos mismos extranjeros o incluso los votos de los mismos inmigrantes que se hayan integrados a la comunidad y que representan un mas que apreciable caudal de votos (que, en una cerrada competencia, pueden ser decisivos).


Por unos cuantos días, serán… “el origen de todos nuestros males”… “los pobres e indefensos infelices con quienes nos ensañamos y que nos debemos de proteger”… o “los héroes anónimos e invisibles que cuidan nuestros niños, nuestros viejos, y hacen los trabajos que no queremos hacer, el indispensable sustento de nuestro crecimiento.”


Los satanizamos, los odiamos, los compadecemos, podemos reconocer su utilidad… pero no su humanidad.


En este mundo donde reinan las leyes del mercado y la democracia, este mundo de objetos y signos… estos viajeros en busca del mínimo indispensable al sustento de sus propios cuerpos y los de su familia… nos son invisibles… y cuando no nos queda mas remedio que voltear nuestra mirada hacia su fantasmagórica presencia… vemos objetos y signos… consideramos, analizamos, calculamos el costo/beneficio de su presencia en nuestro suelo, nuestro espacio.


De vez en cuando, sentadotes frente a la “caja idiota”, un señor nos da a ver algunos (o de preferencia una multitud) de estos seres, en su propio espacio, esqueléticos, el vientre a punto de reventar, un enjambre de moscas sobre sus rostros (ojos desorbitados y bocas secas)… niños moribundos chupando senos sin leche… nos emocionamos … el señor en cuestión pide ayuda, nuestra cooperación, nuestra compasión… puede que cambiemos de canal… puede que una lagrima ruede sobre nuestra rosada mejilla… puede que nos embargue un muy cristiano sentimiento de culpa y que hagamos un cheque por cien o mil pesos.


Pero son imágenes… están allá… lejos… muy lejos.


Organizaciones humanitarias (de cuyos integrantes no se pone en duda su buena fe y su genuina entrega, pero son también nuestra buena conciencia) recolectaran, mandaran, distribuirán nuestros caritativos donativos, pero también las toneladas de alimentos cuya falta de demanda comerciable amenaza el adecuado nivel de los precios, así como los medicamentos en fase de experimentación para la cual estas poblaciones serán los perfectos conejillos de Indias. Unos cuantos magnates de sensible corazón y sincero altruismo contribuirán donando, de preferencia con gran despliegue publicitario, ¿considerables? sumas que descontaran de los impuestos que tratan de no pagar.


Estamos dispuestos a compadecerles, a ayudarles si hace falta… pero que se queden allá, en su tierra, en su mundo… que no invadan nuestro espacio, nuestro mundo.


Las mercancías y los signos pueden (y deben) circular libremente por todo el mundo (de esta pretendidamente libre, pero de hecho mas que unilateralmente controlada, circulación depende en gran medida nuestra prosperidad… y su miseria) pero ellos no… por favor no… que se queden allá… que no vengan a ensuciar nuestro suelo, contaminar nuestro aire, afear nuestro entorno… quitarnos nuestros empleos, comerse nuestro pan…. robarse nuestras mujeres.


Que la buena marcha de nuestra economía y la garantía de nuestro bienestar, requieran de algunos… esta bien… ni modo, que le vamos hacer… pero que podamos decidir, nosotros, de cuantos, quienes, como y para que les dejaremos entrar. Los demás que se queden en su casa… al fin y al cabo que si se mueren de hambre… es su culpa, la de su “manera de ser”…¡banda de flojos!.


Este es el problema… son diferentes… no se nos parecen… vienen aquí con sus costumbres, sus “maneras de ser”… tan diferentes de las nuestras. Si los dejáramos… vendrían marabuntas huyendo de la miseria (que se merecen por incapaces)… con su galopante y descontrolada tasa de natalidad (evidente signo de su todavía parte de “animalidad” o por lo menos inferioridad), al rato nos sobrepasarían en numero… y quien sabe lo que seria de nosotros, de nuestra identidad, de nuestros valores… el fin de nuestra civilización, LA civilización.


Los que dejemos entrar… eso si… que se integren… que adopten nuestro “estilo de vida”… que hablen nuestro idioma con toda la debida corrección… que sepan la gloriosa historia que nos legaron nuestros antepasados… que se comporten como nosotros, que sean como nosotros.


Aunque, pensándolo bien, tampoco hay que exagerar. Que se nos parezcan… eso si… pero de ahí a que sean nuestro iguales… queda todavía un buen trecho por recorrer… son palabras mayores… quizás algún día, a quienes sean bien portados, se les pueda conceder el derecho a ser participes del juego democrático (al fin y al cabo que este es solo la puesta en escena de la legitimación de decisiones tomadas de antemano por quienes ejercen la dominación) pero hasta ahí, por lo demás tendrán que aceptar (de buena manera) seguir siendo parte de lo que, en nuestro mundo, es su verdadero mundo… el de la exclusión.


Porque no nos olvidemos que hay (siempre ha habido y seguirá habiendo) dos mundos. El de quienes ejercen la dominación en beneficio de sus propios intereses y el de los excluidos de este mundo. El otro mundo (impresentable y por lo tanto inexistente), es el de quienes no tienen mas opción que la de su sumisión a quienes sirven fielmente (y por favor calladamente) con la única esperanza de poder disputarse entre ellos la migajas que caen de la mesa del banquete de la elite y la ilusión (siempre, oportunamente y/o violentamente, frustrada) de poder acercarse al poder (que no a la dominación).


Un muro, mas alto e infranqueable que la virtual cortina de hierro, el muro de Berlín, el muro que separa Israel de los palestinos, el electrificado entre África y España o el que se edifica en la frontera mexicano estadounidense.


El muro infranqueable entre dos mundos, el mundo de los pobres y sumisos… y el mundo de los ricos y poderosos.


El muro que separa el Norte capitalista del Sur, capitalista también, pero explotado y pobre. El mundo de quienes se benefician del sistema capitalista y pretendidamente democrático y el de todos los excluidos… los de afuera y los de adentro.


Excluidos, los que se encuentran dentro y afuera del mundo verdadero (siendo el otro negado), los que se encuentran detrás de los muros virtuales (los de las mentes cooptadas y los múltiples y sofisticados o burdos controles) y los muros verdaderos (los que separan Estados y espacios, los electrificados que separan las mansiones de las chozas, los de las prisiones donde van a parar quienes tienen la osadía de rebelarse o simplemente cuestionar la existencia de esta separación).


Muros… y mas muros… imposible de derribarse… mientras los excluidos… masivamente… no derriben los que tienen en sus cabezas.


O sea que los del Mundo Feliz pueden respirar… tranquilos y felices… por un buen rato más.


Aunque de vez en cuando las oleadas de estos seres de otro mundo nos permiten gozar del escalofrió tan necesario para el “relleno” de nuestra ausencia… la indispensable comidilla con nuestros vecinos… al tiempo que son una bendición para los interesados intereses (valga la redundancia) de quienes buscan nuestro voto.


Nota al margen: En nuestro querido y mágico México, tenemos la gran ventaja de poder contar tanto con la entrada como con la salida de estos seres migrantes (inmigrantes como emigrantes)… como con la existencia de dos mundos, mucho, pero mucho muy diferenciados y alejados el uno del otro.

Nuestros políticos (siempre muy ocurrentes) dirían que…”somos diversos”… con lo cual la verdadera e indudable riqueza de la diversidad humana nos permite ocultar la desgracia de la tan pronunciada desigualdad.

febrero 21, 2008

MI RETIRO... y de paso jubilación



A MIS HIJOS Y SOBRINOS (2)
y en esta ocasión Marina, cuñados, concuñas y suegra.


PENSAR VS CALCULAR


Desde el día 26 de mayo del 2007 en que escribí y “publique” un texto titulado TESTAMENTO, este Blog, además de tener el único propósito de ser un “soporte” para mis reflexiones (respondiendo a lo expresado en la “presentación” del mismo), se ha vuelto también el conducto para unos textos que pretenden (si lo logran es otra historia) ser una suerte de legado para mi hijos y sobrinos. Es en este sentido que publico el siguiente texto (“collage” de dos textos anteriores, originalmente redactados para los dueños de la empresa para la cual trabajo… y que ¿azar del destino? son también mi esposa y cuñados… condición sin la cual la decisión aquí expuesta carecería, sino de sentido, si de viabilidad… por lo que nunca les agradeceré como se lo merecen su comprensión).
Si me permito hacerlo del conocimiento de mis hijos y sobrinos (principalmente, pero también Marina y demás parentela) es porque pienso que, con la finalidad de descartar toda mala interpretación o tergiversación (intencionada o no) del hecho, es importante que sepan el porque de una decisión sin duda polémica, que puede generar incomprensión e interpretarse como un pésimo ejemplo para la futura generación (cuando lo que se requiere, dirán algunos “despistados”, es fomentar el sentido de responsabilidad y no la holgazanería.)


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4 y 5 de enero del 2001.

A los 53 años, quizás sea una locura, pero tengo un nuevo proyecto de vida… por lo que dentro de aproximadamente cuatro o cinco años dejare de trabajar para dedicarme a escribir.

Teniendo dificultades para expresarme mediante la palabra, y considerando de cierta importancia lo que tengo que comunicarles, lo hago por escrito.

La compra, a mi parecer ineludible, de La Reforma, con la consiguiente integración horizontal de la línea de producción del algodón, fortalece sin duda alguna la posición de Omega en el mercado de los hilos domésticos.
Sin embargo, con la actual estructura administrativa de Omega, de tipo “familiar”, esta compra (agregada a la anterior y todavía reciente de Tamm) trae aparejado también, un importante aumento de la carga de trabajo para Marina, Jaime y Carlos, la cual, a mi parecer, es hoy en día sumamente exagerada.

Es por esta previsible y cada día mayor carga de trabajo para todos ustedes que me siento con la obligación de hacerles parte, con la suficiente antelación, de la decisión que desde tiempo atrás he tomado con relación a mi trabajo en Omega, o más bien dicho con relación al tipo de vida que quiero llevar dentro de unos cuantos años.

Dentro de 4 a 5 años, cuando Emilio haya empezado sus estudios universitarios y Xavier este un poco más “encaminado” en su vida; o quizá menos, dependiendo de mi estado de salud y de animo, dejare de trabajar para dedicar los pocos o muchos años de vida que me queden a lo que realmente me gusta y satisface: la escritura.
No como trabajo para algún medio impreso, sino para mí mismo, mi propio gusto y placer. Desde adolescente he empezado en varias ocasiones algunos cuentos, ensayos y novelas que nunca he terminado, esencialmente porque me cuesta bastante esfuerzo y tiempo llegar a un resultado que me satisfaga, razón por la cual necesito dedicarle mucho mas que unos cuantos minutos al día con la mente ocupada en otros asuntos o actividades. Dicho de otro modo, quiero dedicarme de tiempo completo a la escritura. Ya tengo en mente dos proyectos bastante definidos.
No sé si lo lograre o serán solo intentos frustrados y frustrantes, pero no quiero “irme” sin haberlo intentado seriamente alguna vez, antes que la decrepitud mental propia de la edad me lo impida.

Creo que para ustedes el trabajo, mas allá de su función social y económica, es en el ámbito individual (personal) un valor moral “per se” primordial (cuando para mí, al nivel de cada individuo este no es mas que una actividad remunerada, indispensable a la mera supervivencia, y por lo tanto esencialmente enajenante) y que por lo tanto les será difícil entender mi decisión.
Como dice el lugar común, “la vida es corta y lo peor es que solo tenemos una” (lo cual más que un lugar común es la única Verdad). Así que, tal como lo he expresado, no quiero que mi vida llegue a su fin sin haber dedicado un tiempo de la misma a la única actividad que, si bien es ya demasiado tarde para pretender que esta le dé un sentido, por lo menos pueda procurarme las ansias y placeres propios de toda creación.

Dado que, en el reino de la “mercancía” y la dictadura del “valor de cambio” (en los cuales hoy todos vivimos), todo se reduce siempre en ultima instancia a una cuestión monetaria, es altamente probable que piensen: “Mira que fácil... el señor quiere dedicarse a lo que le gusta, mientras su esposa trabajara para mantenerlo el y su familia”.
Al respecto, creo que a estas alturas, como familia, Marina y yo disponemos de suficientes ahorros para que ninguno de los dos necesite realmente trabajar para “vivir”, en el sentido de conseguir los recursos monetarios necesarios a los gastos de la supervivencia diaria, presente y futura (mas el costo de las actividades de “esparcimiento”). Queda bien entendido que me refiero, única y exclusivamente, a los “ahorros monetarios” producto de nuestro trabajo y de ninguna manera a los “bienes y cuentas” propiedad exclusiva de Marina y sobre los cuales no pretendo ni me siento con derecho alguno.
Si alguno de nosotros dos quiere seguir trabajando es y será sin duda mas por un sentido de responsabilidad hacia Omega que por necesidad pecuniaria. Sentido, sin duda primordial para Marina, mas no para mí.

También les agradezco mucho él haberme ofrecido la posibilidad de trabajar con ustedes en Omega todos estos años. Trabajo por el cual, sea dicho de paso, me pagaron ustedes mucho mas de lo que mi desempeño podía realmente valer en el mercado del trabajo, lo cual me procuraba la desagradable sensación de ser de alguna manera “mantenido” (sin hablar de la cotidiana y aceptada traición a mis “concepciones sociopolíticas”), pero que sin embargo me permitió vivir la ilusión, primordial para mi manera de ser, de no estar bajo las ordenes de algún patrón, lo que, por mi formación libertaria y mi sensibilidad antiautoritaria, nunca he soportado, si bien he tenido que aceptarlo por cortos lapsos de tiempo. Además, laborando a mi ritmo y pudiendo “desconectarme” cuando las presiones eran, a mí entender, demasiadas.

Todos somos esencialmente hijos de nuestras circunstancias, sin embargo, en algunas ocasiones se nos presenta la posibilidad de poder trascender estas circunstancias y hacer uso de nuestra libre voluntad para imprimir cierta dirección a nuestro destino. Así es como entiendo la decisión que les he expuesto.
Espero que puedan comprenderme y que, si no fuese el caso, nuestra relación, que por mi carácter nunca fue muy “cálida” más si de un sobrio afecto y respeto mutuo, no se vea demasiado afectada por esta decisión que, en este momento, considero como de carácter irrevocable. Sé que esta decisión les puede parecer como una “traición” o por lo menos una gran falta de solidaridad en el momento en que quizás mas necesitan de un apoyo efectivo para enfrentar y sortear las arduas tareas del repentino crecimiento de Omega, pero insisto en que esta decisión es para mí de carácter vital (en el sentido primero de la palabra) y por lo tanto forzosamente egoísta.

Es posible también que piensen que esta pretensión es una “pendejada”. Si así fuese, lo único que les puedo decir es que no reconociéndome a mí mismo el derecho de juzgar a nadie, nunca me he preocupado por el juicio de nadie hacia mis actos o mi propia persona. Aunque hasta ahora y en aparente contradicción, casi siempre haya tomado en consideración la aceptación y comprensión de quienes amo o respeto antes de tomar alguna decisión... lo cual muchas veces... demasiadas... impide que uno tome decisiones vitales para si mismo... razón por la cual en esta ocasión no he consultado ni informado a nadie antes de tomar esta.

Ahora que si lo toman como una locura, es normal dado que en todo tiempo y lugar todo acto vital siempre ha sido, es y será, considerado como un acto de locura.

Nota al margen: este texto estaba dirigido a toda la familia Sampietro, incluyendo mi suegro quien todavía estaba en vida, sin embargo solo los hijos tuvieron conocimiento del mismo.


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31 de enero del 2008


Los reportes no están listos.

A mediados de enero Patricia me informo que el jueves 31 del mismo mes habría una junta del Consejo de Administración, preguntándome si presentaría algún reporte o análisis de La Reforma. A lo que le conteste que si.
El hecho es que si estoy trabajando en dicho reporte (que consta de dos partes, un reporte de los resultados del año 2007 en las diferentes actividades y campos de la fabrica y otro titulado “Balance de una gestión” en el cual reporto lo que a mi parecer serian las principales acciones emprendidas en mi gestión al frente de La Reforma), pero que no esta listo para ser presentado el día de hoy.

Este “retraso” se debe principalmente a la misma razón que me induce a retirarme cuando cumpla los 60 años: no tengo ni encuentro ningún interés en mi trabajo en La Reforma en particular y mucho menos en cualquier otra empresa. En cambio mi sed de lectura y escritura (que quizás no son un fin en si mismo pero si herramientas para el “pensar”) es cada día mas intensa y de hecho a esto me dedico la mayor parte del tiempo. Por lo que al rehusarme a “trabajar” en casa (para dedicarme a la lectura y la escritura) y al presentarme a La Reforma tres días a la semana, en un horario de las 10 horas a las 17, solo dedico al trabajo, a lo máximo, 21 horas semanales… lo cual es realmente muy poco (incluso, para ser sincero, cuando estando en la fabrica alguna idea ronda por mi cabeza, dedico parte de mi tiempo en tratar de plasmarla). Estos últimos días he contravenido esta regla y he trabajado en casa, pero el atraso era tal, que me resulto imposible tener a tiempo dichos reportes. Se los entregare en carpetas, cuando los haya terminado.

Aprovechando la oportunidad, me permito reiterar que mi intención de “jubilarme” (mejor dicho “retirarme” lo cual tiene una muy distinta connotación ) al cumplir los 60 años sigue mas firme que nunca.
Hago mención de lo mismo, porque a principios de año Jaime me insinuó (o por lo menos esta fue mi interpretación del hecho) la posibilidad (o su deseo) de que siguiera por un tiempo mas en La Reforma. Principalmente debido a ciertos eventos, no contemplados, que se dieron en Textiles Mont Blanc a fines del año anterior y principios de este.
Es evidente que si cumplo 60 años el 2 de abril, esto no significa que al día 3 dejare de trabajar. Puede ser antes (lo cual es muy improbable) como puede ser después. Pero de ser así, el lapso de tiempo entre la fecha de mi cumpleaños y mi retiro, podrá ser de unas cuantas semanas, de uno a tres meses máximo.
Mi decisión ya esta tomada desde hace muchos años, y cuando mas pasa el tiempo mas disminuye mi interés en el trabajo y mas crece mi deseo de dedicarme de tiempo completo a la lectura y la escritura.
No es mi intención hacer una vez mas “filosofía de café” (expresión no en balde típicamente francesa) pero es un hecho incontrovertible (por lo menos para mi) que desde el momento en que sentimos por vez primera los pasos de la huesuda a nuestra espalda (al voltearnos, algunos días creemos verla pisándonos los talones, otros, afortunadamente, la percibimos allá muy a lo lejos) nunca mas dejamos de sentir su cercana presencia… y a partir de entonces queremos aprovechar el tiempo que nos queda en lo que para uno tiene una cierta carga de sentido y no desperdiciarlo en “actividades” que no la tengan. Porque cuando sentamos realmente el aliento de la huesuda sobre nuestra nuca… entonces ya será muy tarde.
Si lo que da sentido a nuestra vida es el trabajo… entonces a trabajar hasta el último aliento… pero este no es mi caso. Para mí, cualquier actividad que se pueda nombrar como “trabajo” es aborrecible… y si no lo es (a veces sucede)… entonces es que no es trabajo. Al no ser que nuestro sentido de la vida este imbuido hasta la medula por ciertos “valores” judeocristianos como los de la sumisión y el sacrificio (sin olvidar la culpabilidad y su hija la expiación). En cuanto al sentido de responsabilidad relacionado con el trabajo, este solo tiene sentido (para mi) si dicho trabajo es el cimiento económico de una comunidad de hombres libres donde las relaciones propias de la dominación se hayan visto desterradas y sustituidas por las de la libre asociación de individuos iguales… no en derecho… sino en el real ejercicio del poder. Cuando, para quien lo ejerce y padece, el trabajo no es mas que un medio para la diaria subsistencia (y algunos lujos mas)… la responsabilidad no tiene cabida. Al no ser que, descartando la diaria subsistencia que no es mas que mera necesidad animal, se considere la adquisición y disfrute de los “lujos adicionales” como la finalidad de esta vida. Lo cual no funda una comunidad como tal, sino un mero agregado de individuos que, de acuerdo con los preceptos del liberalismo, buscan la satisfacción de sus muy particulares y egoístas intereses.

Finalmente para que entiendan mejor esta perorata, me permito transcribir a continuación el texto que algún día escribí como posible presentación del “blog” que desde entonces vengo llevando (en dicho blog el texto viene incompleto por falta del espacio asignado para tal fin):

¿Cómo poder “ser al mundo”?… o por lo menos intentarlo.

Desde siempre ha habido principalmente dos caminos, desde la contemplación o desde la acción… desde el “entender” (de la contemplación a la comprensión) o desde el “hacer” (de la comprensión a la acción).

Si bien hasta hace algunas décadas, para los mas osados, la respuesta podía buscarse (y quizás encontrarse) en el campo del “hacer”, como voluntad fruto del previo “entender”, hoy esto resulta prácticamente imposible.
Creo que el año de 1968 fue en muchos sentidos y para muchos en todo el “mundo occidental desarrollado” la ultima aventura del “actuar histórico”… los últimos días en que, a través de la palabra y la acción libertaria, nos atrevimos a sentirnos vivos… si no es que a serlo.

Hoy, frente a…
La violencia y miseria institucionalizadas, sin reconocer ni nombrar…
La falacia del poder, la realidad de la dominación y la servidumbre voluntaria…
La dictadura de la omnipresente y omnipotente razón económica, acompañada de su secuaz el utilitarismo, su hija la eficiencia y su madre la racionalidad matemática (o por lo menos contable, es decir la racionalidad del calculo de un costo/beneficio en términos meramente monetarios)…
La irresistible propagación de la mercantilización de la vida toda… objetos y naturaleza obviamente… pero también los seres humanos en sus cuerpos, espíritus y relaciones… lo material como lo inmaterial… todo… absolutamente todo…
Todo nos impide "ser al mundo", dejándonos como única posibilidad ¿por cuanto tiempo? la de tratar de entender este mundo en el cual vivimos nuestra ausencia.

Para el común de los mortales, la única posibilidad de “ser al mundo” no puede ya ser otra que la afanosa búsqueda del entendimiento (comprensión) de las “construcciones ideológicas” (pensamiento ajeno, pasado y presente, sin el cual no seriamos quienes somos) y las “estructuras sociales” en cuyo seno cada cual intenta sobrevivir… viviendo su ausencia.

Si no podemos ser ya mas que espectadores y no actores, que por lo menos seamos unos espectadores conscientes…sin pretender ser doctos (vana pretensión) ni alcanzar la Verdad (la cual no existe).

Este es el “hacer” al cual quiero dedicarme cuanto antes. No para “publicar” y experimentar algún tipo de reconocimiento (mis conocimientos y capacidades “intelectuales” no dan para tanta vanidad) sino simplemente para dedicarme a lo que puede procurarme un cierto gozo… mientras todavía pueda.

Nota al margen: este texto tenia que entregarse en ocasión de una junta del Consejo de Administración, sin embargo no se hizo, por falta de tiempo, por considerar inoportuno el momento y por innecesario.


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12 de febrero del 2008.

No es cuento… en este preciso momento acabo de recibir un envió de Francia con seis libros (cinco sin duda muy interesantes y uno desgraciadamente “equivocado”). Cinco libros que se suman a una quincena mas que todavía no he tenido tiempo de leer.
Dado que son “ensayos” cuya complejidad (para mi limitada capacidad de entendimiento) hace que mi ritmo de lectura no sea superior a unas quince o veinte páginas por hora… entenderán que requiero de cierto tiempo… para poder masturbarme a gusto leyendo y escribiendo (actividad igual de placentera que la sexual, si bien no tan intensa y explosiva, pero mucho mas gratificante, quizás por duradera al no tener nunca un fin)… razón ultima de mi muy próximo retiro.


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17 de Febrero del 2008.

Estando en León, en la feria de la ANPIC y sentado leyendo un libro, se me ocurrió que exponer la razón de mi retiro como la consecución del tiempo necesario (que el trabajo nos roba) para poder masturbarme a gusto leyendo y escribiendo es cierto, pero seria mas exacto decir que la razón radica en abandonar la norma de la tecnicidad (sustentada en la eficiencia, generadora de ganancia, calculable y calculadora) para dedicarme a la actividad pensante (creadora, gozosa y gratuita).

LA HIPOTESIS DEL COMUNISMO (LIBERTARIO)


Si la hipótesis del comunismo (libertario, agrego yo) no es valida, si no puede ser llevada a la practica, entonces esto quiere decir que la humanidad en si misma no es algo muy diferente a las hormigas o las termitas.

Jean Paul Sartre.



Si la sociedad humana es un grupo de individuos que persiguen su propio interés, si esta es la eterna realidad, entonces no existe la menor duda de que el filósofo puede y debe abandonar el animal humano a su triste destino.

Alain Badiou.

enero 17, 2008

LA SOLEDAD DEL MERCADO


El mercado es este mecanismo mágico que permite que diariamente millones de individuos se relacionen sin necesidad de conocerse, mucho menos amarse... y ni siquiera hablarse.

Milton Friedman

diciembre 31, 2007

AMOR A DESTIEMPO

Faltando cuatro meses para cumplir sesenta años
por quinta vez
me enamore

De todas ellas
solo Liz y Marina
supieron de mi amor

La primera
de cuyo nombre no me acuerdo
hasta su fisonomía el tiempo borro

A Carolina
por escrito le dije mi amor
sin nunca mandar la carta

Acabo de conocer a Ada
fallecida a los cuarenta y cinco años
cuando yo había cumplido o iba a cumplir doce

Amor a primera vista
amor de hoy y ayer
amor en tiempos virtuales

Seis años mas tarde
quería haber cumplido mis dieciocho
en la Barcelona libertaria del treinta y seis

Parte profundamente íntima de mi ser y ausencia al mundo
esta irremediable carencia
me ha acompañado a lo largo de toda mi vida

Hasta el día de hoy
en que se llena minimamente
al tiempo que se ahonda

Soñando con haber podido
entonces
encontrarme con Ada




Conocí a Ada Marti a través de la "Federación Estudiantil de Conciencias Libres"(*)… Para mí, tres rasgos caracterizaban principalmente la personalidad de Ada.

La pasión intelectual. No se conformaba con una visión inmediata de las cosas, tenia necesidad de profundizar en cualquier tema, aunque a veces ella misma se lamentaba de lo complicadas que eran las cosas. No se cansaba de estudiar y proyectar lo que estudiaba en todos los aspectos posibles. En este sentido, aprendí de ella a no aceptar espontáneamente las apariencias de la realidad, los prejuicios y las rutinas, aprendí a buscarle a todo su sentido mas profundo, aunque a veces cueste mucho y no le guste a los demás.

La generosidad de ánimo, la capacidad de dar y darse. Me basta recordar las horas que empleo conmigo, que ella en definitiva perdió para que yo las ganara y tuviera el privilegio de conocer cosas que sin ella no hubiera alcanzado. Pensaba menos en ella que en los demás, y esto a pesar de que su salud era delicada.


La amplitud de miras intelectual, su apertura cultural. Con Ada Marti aprendí a leer, si, a Bakunin, Kropotkin, Max Stirner, pero también a Dostoievski, Nietzsche, Ortega y Gasset, Thomas Mann, Stefan Zweig, Y recuerdo todo esto para mostrar hasta que punto no había en las ideas ni en la actitud de Ada ni una gota de sectarismo, Sus ideas- que las tenia y defendía con ardor- no la encerraban en si misma, sino todo lo contrario: hacían de ella una mujer abierta a todo lo que la vida le ponía ante los ojos.

Antonio Pérez González

Foto y texto tomados del libro “La Barcelona rebelde. Guía de una ciudad silenciada.”

 
(*) Fundada en el año 1935 por el cenecista Joan Sans i Sicart. Esta simple denominación (que hoy seria objeto de burla) nos permite “palpar” el retroceso en que nos encontramos mas de ochenta años después.


diciembre 13, 2007

Políticos pederastas... mas allá de Lydia Cacho y el "Gober precioso"


Conforme a la mitología griega, muchos pintores renacentistas representaron el rapto del efebo Ganímedes por parte de Zeus transformado en águila. Contrariamente a todas estas pinturas en las que Ganímedes se ve “condescendiente y feliz”, con este cuadro, pintado en 1635, Rembrandt rompe todos los esquemas eliminando toda alusión erótica al tema y haciendo una dura crítica a la pederastia, representando a un niño aterrado que literalmente se está meando de miedo.



PEDERASTIA Y POLITICA
SEXO Y PODER

En una de sus comparecencias ante el poder judicial Lydia Cacho enarbolaba una camiseta con el muy llamativo lema de “No más pederastas, no más corrupción, no más impunidad”.

Cuando, contraviniendo el sentido de su primera intervención en el asunto, la Suprema Corte de Justicia de la Nación decidió (no de jure pero si de facto) exonerar al “gober precioso” de toda culpabilidad en la violación de las garantías individuales de la periodista que había tenido la osadía de implicar, como actores o cómplices, a encumbrados políticos en hechos de pederastia (Miguel Angel Yunes, Emilio Gamboa Patron, etc.), en la casi totalidad de los medios muchos "analistas políticos" se escandalizaron… pero centrándose en los aspectos de la corrupción y la impunidad olvidándose muy oportunamente de abordar la temática de la pederastia.

Olvido más que sospechoso pero tambíen más que entendible.
En esta, tramposamente mal llamada, “incipiente democracia mexicana” se puede cuestionar y poner en duda el papel de la justicia, incluso el respecto y la existencia misma del tan cacareado estado de derecho… pero lo que no se puede hacer es siquiera insinuar una posible conexión entre pederastia y política. No porque se “toque” a determinados encumbrados políticos o a la clase política como tal… sino porque se alude a algo mucho mas esencial, una de las facetas de la relación entre poder y sexo… la analogía entre el gozo del ejercicio del poder y el gozo sexual.

El mismísimo otrora poderoso secretario de estado norteamericano Henry Kissinger lo expreso con total sinceridad y desenfado: “el poder es el mas potente, el ultimo, afrodisíaco.”
Los mas renombrados estudiosos de la “naturaleza animal” ya han aceptado que en los primates mas evolucionados el acto sexual del acoplamiento no tiene por sola finalidad la perpetuación de la especie, sino que es también un acto simbólico mediante el cual se afirman las relaciones de jerarquía en el seno de un determinado grupo (en este segundo caso el acto puede ser real como puede ser fingido).
Posiblemente no se pueda negar que para nosotros seres humanos el acto sexual tenga otras “connotaciones” que se relacionen mas con la parte del neocórtex de nuestro cerebro (asiento de la capacidad de abstracción y razonamiento) pero no hay la menor duda de que para nosotros el acto sexual tiene también mucho que ver con la parte mas primitiva y reptiliana de nuestro cerebro, la del gozo y el sufrimiento, la recompensa y el castigo.

Es indudable que el ejercicio del poder que se expresa mediante la dominación y la sumisión es fuente de gozo y que consecuentemente el non plus ultra del gozo del poder es el ejercicio del poder llevado a su mas extrema expresión, la de la mayor dominación y sumisión… la del abuso de poder. Mas poderoso se sentirá uno, mas gozo experimentara uno en el ejercicio del poder cuando mayor sea el abuso de poder… y máxima si este abuso queda impune (en el caso de que alguna Ley reglamente y acote el ejercicio del poder).

Por lo tanto que mayor gozo puede haber para un verdadero “animal político”, que el de abusar sexualmente del ser mas indefenso e inocente.
Extrapolando (¡tan poco!) se podría decir que la pederastia, el abuso sexual de niños y niñas, es consubstancial a la búsqueda del máximo poder y placer por parte de todo verdadero “animal político.”

Desde un punto de vista moral o legal, un político pederasta no es un degenerado, ni mucho menos un delincuente… es alguien que busca satisfacer al máximo los placeres propios de su profesión… los que le procuran las mayores sensaciones posibles de dominación y sumisión.

noviembre 29, 2007

¿COMO Y CUANDO MORIR(É)?



No hace tanto tiempo, todavía creía ser inmortal… hoy ya no.
Por lo tanto me hago una pregunta… a la cual no tengo todavía respuesta.
¿Cuándo y como moriré?

¿No tengo respuesta porque mi vida no me pertenece… el azar, la casualidad y la necesidad son sus dueños?
¿No tengo respuesta porque la muerte llega cuando le place?

¿No seria posible cambiar, aunque de modo casi imperceptible, su formulación… cambiar el “moriré” por un simple “morir”?

Primera o segunda muerte. El desesperado e inútil aleteo de la mosca atrapada en el serpentín de papel engomado que yo mismo colgué del plafond.

Segunda o primera muerte. Los ojos vidriosos del conejo despellejado colgado de las patas trasera y que mi padre mato a mano limpia de un certero golpe en la nuca del animal.

Quince, dieciséis o diecisiete años. ¿Por qué vivir si tengo que morir?
Por el olor a hierba y tierra mojadas después de la tormenta… por el rojo atardecer y la bóveda celeste pigmentada de millares de lejanas luces… por el primer deseo nacido de unas piernas apenas entreabiertas… por el primer rozo de mi mano sobre una rodilla… por el primer beso robado en la oscuridad y el corazón a punto de estallar en mi pecho.
Un poco mas tarde por los escasos e intensos días de vivencia libertaria en los que todo fue posible al hacer nuestra la palabra… la dolorosa derrota inflingida por la realidad… pero todavía incapaz de matar la utopía del sueño.

La muerte del padre y la madre. Dolorosa, porque la perdida te arrebata tus orígenes y sientes la orfandad… liberadora, porque rompes ataduras y amarres.

Después… algunas nuevas presencias, algunas nuevas vidas que reverdecen la propia, anhelos, ilusiones… pero también las dudas, las preguntas sin respuesta, los minutos, horas y años todos parecidos, la rutina, el trabajo, el desinterés, el conformismo, las cobardías, las renuncias, las traiciones, el cansancio… la muerte en vida que impide siquiera pensar en la muerte.


Y algún día, repentino, inesperado… la primera falla del cuerpo… el principio del ya inexorable deterioro de la envoltura… que antes permitía, soportaba, era origen de la vida, su gozo como su calvario, pero vida al fin… y que a partir de ahorra, te recuerda que sin el no eres… que ya empezaste la cuenta regresiva… y quizás el descenso al infierno de la falta, la ausencia, el dolor.

¿Cuándo y como moriré?

Salvo por la cercana presencia de los seres todavía queridos, el cuando no tiene mayor importancia. Salvo quizás también por la añoranza, sino de nuestra presencia o ausencia al mundo, por lo menos de nuestra mirada. Simplemente el no poder saber como será este mundo dentro de diez, cien, miles de años… no saber si la aventura del hombre se habrá extinguida o seguirá… y que será de este y de esta.

Aceptada la resignación, la imposibilidad de conocer el cuando, queda el tormento de la duda del como. El tormento de no saber cual muerte tendremos… pero también el de no saber cual deseamos.

La muerte por enfermedad, o como simple resultado de la vejez, de la falla o el desgaste fisiológico de algunos de los órganos que mantienen la vida, es inevitable y por lo tanto aceptable… y quizás bienvenida… pero en ciertas circunstancias y a ciertas condiciones.

No son los años los que define la vejez, no es una cuestión de tercera o cuarta edad, de un determinado numero de años… la vejez es el proceso del paulatino deterioro del cuerpo, cuando este entra en la fase de “la falta de…”, de “la ausencia de…”.Cuando digo cuerpo, entiendo el conjunto, la unión, del cuerpo y la mente, dado que parece científicamente comprobado que la actividad mental (no el “contenido” de la misma sino la actividad como tal) no es mas que un conjunto de procesos fisiológicos (químicos, eléctricos, etc.). Menos salud, menos energía, menos fuerza, menor entusiasmo, menor percepción y menor consciencia del entorno… mas fatiga, mas consciencia de los limites, de lo que se nos resiste, de lo que nos cuesta, etc.
Si la ausencia al mundo es la regla para la casi totalidad de los hombres, la perdida de la agudeza de los sentidos propia de la vejez, sumada a la perdida de la fuerza y de la “agilidad mental”, nos priva paulatinamente de lo único con lo cual nos conformábamos, el espectáculo del mundo.
La vejez, como la enfermedad incurable, suponen la paulatina pero inevitable, ruptura con el mundo.
Por lo tanto, cuando esto ocurre, la llegada de la muerte (que portamos en nosotros desde que nacemos al mundo) no solo es el fin del ciclo natural de la vida… sino bienvenida.

Lo que si no puede ser bienvenido es el dolor y el sufrimiento.
No quiero una muerte dolorosa. Una dolorosa agonía… ni larga ni corta… ni consciente (dolorosa para mi) ni mental ni corporalmente “incapacitante” (dolorosa para los seres que me son cercanos). Se trata obviamente del fin mas temido y mi deseo, (espero que alguien tenga el valor de cumplirlo) es simple y sencillamente la eutanasia. Teniendo la esperanza de que esto no suceda el día de mañana ni en el corto plazo, posteriormente investigare los aspectos jurídicos y “prácticos” para poder hacer realidad tal deseo.
El dolor y el sufrimiento no son expiar pecados ni siquiera pagar culpas, no son la expiación judeocristiana ni el “digno aguante” de los estoicos. Aunque sean una expresión de la vida, dolor y sufrimiento, del cuerpo como del alma, son la negación de la existencia, del “ser” humano. Impiden, destruyen la razón, el análisis, la reflexión, hasta la dignidad… la humanidad. Hacen del ser doloroso un animal que solo “vive” su dolor. La eutanasia no es poner fin a una vida humana… es terminar con el sufrimiento de un cuerpo abandonado por todo lo constitutivo de la humanidad… reducido a la pura animalidad. Si “sacrificamos” el animal que sufre, porque no terminar con una vida que ya no tiene nada de humano.

La muerte repentina, imprevista, accidental, inmediata, instantánea o casi. El infarto fulminante, el accidente mortal… de necesidad.
Muchos consideran esta muerte como la ideal… también llegue a opinar lo mismo. En unos cuantos segundos paso de la vida a la muerte. Cero sufrimiento (o infinitesimal), ni físico ni emocional… lo ideal.

Sin embargo, para mi, ahí esta el problema… ¡no he vivido mi muerte!
He muerto… no soy nada… un cuerpo sin vida cuya muerte algún medico o alguna autoridad certificaran… un cadáver que testigos, parientes o amigos descubrirán, velaran, cremaran, enteraran… o que quizás será alimento para algún animal hambriento.
Estaba vivo… estoy muerto… y ni me entere.

La llegada de la muerte, los momentos previos a la muerte son parte de la vida, parte esencial. El paso de la vida a la muerte, la ultima “experiencia” de la vida… es algo a lo cual tengo derecho… algo que quiero vivir. Quiero saber como lo vivo, que siento, que pienso, como “me lo tomo”… poder despedirme de quienes me acompañen, quienes quiero y quizás me quieran (o me odien).
Con dos condiciones, que me encuentre consciente y sin sufrimiento físico (o por lo menos que este sea soportable). De lo contrario, y tal como lo exprese antes, que me lleve una muerte instantánea o que alguien tenga el valor de aplicar la eutanasia cuanto antes… si es que me encuentro imposibilitado para suicidarme.




El suicidio… he aquí una posible respuesta a la doble pregunta del cuando y el como morir. Sin duda… con ciertas condiciones… la mas digna para el ser humano… la mas acorde con su humanidad.
La humanidad del ser reside esencialmente en su libertad. Es obvio que la libertad absoluta no existe. Lo queramos o no, todos los seres humanos somos seres sociales, inmersos en un entorno, unas circunstancias (presencia de otros seres en un tiempo y un espacio). Sin embargo en estos determinados entornos y circunstancias, tenemos la capacidad de ejercer nuestra voluntad, de escoger y decidir nuestro accionar.
La “vida” de todo ser humano sigue el mismo camino “cronológico”: ser, nacer, vivir, existir y morir.
Productos del azar y la necesidad, tanto el ser como el nacer, el vivir y el morir nos son impuestos. No tenemos la más mínima “soberana intervención” en ellos, escapan a nuestra voluntad. Solo el existir nos pertenece, es nuestra obra. Para ponerlo en términos sencillos, es lo que, dentro de nuestras propias limitaciones y las del entorno, hacemos con nuestra vida… y lo que podemos hacer es decidir terminar con ella.

Paradójicamente, el suicidio es decir si a la vida y no a la muerte. El suicidio es un acto de amor a la vida… el ultimo. La ultima posibilidad de ejercer mi libertad, mi último acto de voluntad. Es morir para morir vivo, apropiándome de lo que me escape… sobre lo cual no tengo ningún poder, lo que me es impuesto por el hombre, la naturaleza o los dioses… que mi muerte sea un acto y no una consecuencia o una fatalidad… el ultimo acto que al “adueñarme” de mi muerte corrobora, ratifica, refrenda mi existencia.

Para que el suicidio sea un acto de amor a la vida, la última expresión de mi existencia, y no un renunciamiento, una derrota, una huida (todas cosas que son por ejemplo el suicidio como consecuencia de un impulso depresivo), este debe de llevarse a cabo cuando el cuerpo y/o la mente no son capaces de mantener, ya no la vida, sino la existencia. Cuando mi estado físico y/o mental son tales que no me permiten ejercer mi libertad, me incapacitan para ejercer mi voluntad… cuando mi única opción de vida es la de una vida irremediablemente condenada a la impotencia y/o el dolor… quizás la mediocridad… aunque en este caso el carácter de irremediable no parece ser tan definitivo.

El suicidio es no esperar la muerte sino ir hacia ella, no padecerla sino poseerla… es la muerte para evitar la vida inerme… la inexistencia. Cuando la existencia se muere (el existir resulta imposible)… el vivir no tiene razón de ser… entonces llega el momento de tener el valor de afirmar su existencia por ultima vez… venciendo la muerte… poniendo uno mismo fin a su vida... insisto, por encontrarse esta despojada de su existencia.
Es una decisión por la cual no tenemos que rendir cuentas a nadie, ni los dioses, ni los hombres (con sus Estados y sus leyes) ni siquiera a quienes se quedan.
Si no pedimos venir al mundo… y si una vez en este resulta tan difícil ser al mundo… que por lo menos podamos decidir como y cuando dejarlo.

El suicidio es sustituir el ¿Cómo y cuando moriré? por el ¿Cómo y cuando morir?... es el acto ultimo y por lo tanto supremo del ejercicio de nuestra libertad.